Raquel Hoyos: Reinicio

Es como una resaca. Me duele la cabeza y tengo un sabor metálico en la boca. Toco mi rostro con pánico pero compruebo que no estoy intubada. La habitación es grande. Aunque hay una hilera de camas, no todas están ocupadas. Este hospital parece muy costoso. Mi familia no podrá pagarlo. A mi izquierda reposa un chico con un brazo debajo de la cabeza. Tiene el mismo tipo de pijama que yo y parece despreocupado. Seguro es un hijo de papi con todas las posibilidades de pagar atención médica privada. Varios cables están conectados de su pecho y  sienes a … Continúa leyendo Raquel Hoyos: Reinicio

Yessika María Rengifo Castillo: Se desvanece el universo

De aquel cielo lleno de estrellas que la luna acariciaba en las noches; por las dulces nubes, que jugaban con las flores se esfuman entre la tristeza… Borrosas, perdidas del horizonte, y llenas de lágrimas las montañas agonizan, guardando días de arcoíris, que se han robado, mentes insensibles. Mentes que se han llevado el cristalino que vestían las aguas, que hasta los pescadores suplican; su regreso con pescaditos de colores. ¿Qué días de desolación y melancolía, que llena de agonía a los niños y las mujeres, que hasta los robles se mueren? Las tardes de otoño se han ido; y … Continúa leyendo Yessika María Rengifo Castillo: Se desvanece el universo

Melanie Márquez Adams: Gente civilizada

Si quieren que les cuente mi historia, debo comenzar con aquella que nos enseñan desde niños. Cuando todo empezó a cambiar, cuando el mundo empezó a tambalearse, tres familias supieron que era el principio del fin. No estaban dispuestas a esperar a que desastres y nuevos gobiernos les arrebataran el legado de sus ancestros y entonces reunieron sus recursos y se prepararon. Compraron una montaña y construyeron allí su nuevo hogar. Llenaron el refugio con cosas que les permitirían mantener la vida a la que estaban acostumbradas y llegado el momento, las tres familias se encerraron con sus sirvientes y … Continúa leyendo Melanie Márquez Adams: Gente civilizada

Paula Córdova: Un nuevo bosque

Cuando empecé a salir con Elena y me dijo que estudiaba en un politécnico, no me detuve ni medio segundo a pensar en la distancia entre donde vivía ella y donde vivía yo. Después de algunos meses de salir me invitó a quedarme a dormir en su casa, creo que fue la primera vez que fui consciente de la distancia. La primera vez para llegar tomé el Metro Taxqueña, me bajé en Hidalgo, transbordé a la Línea 3, me bajé en Deportivo 18 marzo, transbordé a la Línea 6, me bajé en Linda Vista, caminé 5 cuadras, tomé un camión, … Continúa leyendo Paula Córdova: Un nuevo bosque

Itzel Rocillo: Vendrán las lluvias suaves

Estabas demasiado cansada para poder seguir maquilando chamarras de lentejuelas, sin querer se iban cerrando tus ojos para poder descansar, aunque sea unos segundos. Es algo normal en el cuerpo humano, necesita descanso, dormir algunas horas para liberar las hormonas necesarias y no enloquecer o morir. No puede ser de otra manera, llevas tres días cosiendo sin parar esas lentejuelas coloridas, solo haz parado un par de minutos para mascar el supuesto alimento que te dejaron los supervisores del área y otro par de segundos para tragar unos buches de agua contaminada, alimento y bebida insuficiente para una jornada laboral … Continúa leyendo Itzel Rocillo: Vendrán las lluvias suaves

Angélica Mancilla García: La ola 4.0

Las luminarias prenden intermitentes, a cada parpadeo de luz le sigue un sonido que recuerda a cientos de mosquitos electrocutados al mismo tiempo. Las más recientes protestas han hecho que el gobierno, en una medida desesperada, cerrara algunas subestaciones eléctricas. En el primer cuadro del centro es más evidente, no sólo es la falta de energía eléctrica, es también la basura, que han dejado de recolectar y ahora se concentra en pequeños montones que, con el aire, se esparcen por las banquetas; el olor apenas es soportable, de a poco se disipa con las fogatas de las esquinas. Sirenas de … Continúa leyendo Angélica Mancilla García: La ola 4.0

Karla Arroyo: El botón

Respiré profundamente, aunque eso podría significar robarme el último aliento de vida dentro del casco ante un percance. Y es que me enfrentaba a la decisión que determinaría la subsistencia de la humanidad, en un simple acto motriz, que cualquiera podría ejecutar: presionar un botón. Aunque, después de todo. ¿Cómo terminé ante semejante responsabilidad? El ser con menos rango en la nave. Cada paso en mi existencia, cada nivel de entrenamiento y acción circunstancial me llevaron justo a este momento, mi propósito fue revelado al final. Los dedos me tiemblan ante la expectación de la cuenta regresiva, llegar a cero … Continúa leyendo Karla Arroyo: El botón

Flor García Rufino: Un nuevo mundo

Tres semanas llevamos en este encierro. Apenas un mes de que la población rompió en histeria por la repentina enfermedad que en unas horas desintegró a millones de personas en todo el mundo. Al principio nadie sabía qué pasaba, un calor asfixiante inundó las costas, avanzando tierra adentro. Muchas personas de todos los continentes, invadidos por el bochorno, comenzaron a sudar profusamente, de tal manera que en pocas horas presentaban una grave deshidratación. Entre más agua y soluciones salinas ingerían, más se aceleraba la sudoración y pronto los cuerpos tenían ya un aspecto lastimoso, la boca fruncida por la sequedad, … Continúa leyendo Flor García Rufino: Un nuevo mundo

Andrea Ortiz Morales: Los movimientos del núcleo interior

Eréndira se posó frente a mí, nos miramos y sonreímos, cerré los ojos y comencé a acercarme para besarla, sentí un soplido en mi rostro y al abrirlos de nuevo, se había desvanecido, dejando tras de sí un sonido débil, como el que hacía su nariz cuando tenía frío y buscaba calentarse. Quise gritar, aventarme en esa bruma, que era ella y que duró dos segundos suspendida, pero sabía por qué lo había hecho: para que yo pudiera huir. Soy Irma, del elemento tierra. Trabajo en las minas con coordenadas planetarias 21°01′08″N 101°15′46″O. Toda mi vida he vivido aquí en … Continúa leyendo Andrea Ortiz Morales: Los movimientos del núcleo interior

Linda Acosta: Mudanza Verdemar

“La luz es la mano izquierda de la oscuridad,y la oscuridad es la mano derecha de la luz;las dos son una, vida y muerte, juntas como amantes.”-Ursula K Le Guin, en La mano izquierda de la oscuridad-. I. De otras formas, que son otras vidas como camaleones venimos avanzando. Nos encontramos aquí, en este tiempo sin horas. Eternidad en las miradas. Cierro los ojos, es el único modo de volver al hogar. Y sin embargo, extraño tu voz, la imagino, sólo es real cuando me tocas. Caminamos. Hace frío, y la flama de tus pupilas me enciende. Hace calor, volamos … Continúa leyendo Linda Acosta: Mudanza Verdemar