Silvia Carús: Bajo las doce
El reloj llevaba detenido más de cien años, o eso afirmaban los ancianos del pueblo, que evitaban acercarse a la torre derruida donde aún colgaba la esfera dorada, cuarteada por la lluvia y el abandono. Nadie sabía quién lo había construido. Nadie recordaba cuándo dejó de sonar. Excepto ella. Elisa descubrió el reloj la tarde en que decidió no volver a casa. Había discutido con su madre y con ese destino que parecía escrito con tinta ajena. Caminó sin rumbo hasta que el bosque se abrió y la torre emergió ante ella como un vestigio de otra era. Las agujas … Continúa leyendo Silvia Carús: Bajo las doce

