Azuena Robledo: Turno nocturno
La 1:00 a.m. A esta hora la terminal era apacible. Las pocas personas que esperaban sus corridas se habían acurrucado entre bultos y cobijas, tratando de dormir hasta su partida. Yo las contemplaba detrás de mi mostrador, me gustaba imaginar sus historias, quiénes eran y a dónde irían, pero lo que realmente hacía que amara este trabajo era este turno nocturno. La terminal era como un enorme animal dócil, tan lleno de vida, con su incesante actividad durante el día, pero por la noche, era ese dejo de nostalgia, modorra y expectación. Pensé que esta noche sería aburrida; hacía tiempo … Continúa leyendo Azuena Robledo: Turno nocturno

