Karla Hernández Jiménez: Naturaleza muerta

Se despertó en medio del campo, con el sol de la tarde dando directamente en sus ojos, con el olor de la hierba recién cortada adhiriéndose a su piel morena a través de la ropa. Aquella tarde únicamente había acudido al riachuelo a refrescarse del calor de la canícula, ¿en qué momento se había quedado dormida en aquel prado? Bueno, poco importaba ponerse a pensar en cuestiones como esas en ese momento. Tanya levantó su cuerpo de manera perezosa, estirando los brazos y las piernas antes de ponerse completamente de pie. Ya era muy tarde, era momento de volver a … Continúa leyendo Karla Hernández Jiménez: Naturaleza muerta

Gabriela Ladrón de Guevara de León: Terrores nocturnos

Despiertas a media noche sudor frío recorre tu espalda respiración agitada miembros tensos sabes que te observa      pero no lo encuentras. Prendes la luz buscas angustiada sientes sus ojos prendidos en tu nuca escalofrío invade tu alma sabes que te sigue      pero no lo ves. Fría caricia en tu cara mano espectral toca tu rostro reconoces su aliento sientes su olor sabes que te quiere      pero no te tiene. Beso helado en tus labios susurro en tus oídos asustados posesión total de los sentidos sabes resistirte      pero está más cerca. Corazón agitado en pánico deseo de … Continúa leyendo Gabriela Ladrón de Guevara de León: Terrores nocturnos

Angélica Santa Olaya: Ellas

Sin muchas ganas, decidió el clásico disfraz de Halloween. Túnica negra y sombrero picudo. El cepillo se deslizó, sin prisa, por sus largos cabellos. Era sábado por la tarde y la mortecina luz del día dormitaba en el cristal. Un grillo, afuera, entre las ramas secas, raspaba su soledad. Debía maquillarse y colocar la pintura en el lugar correcto. Dibujó una larga y roja cicatriz en la mejilla. Nunca antes había escudriñado su cara con detenimiento. Las tímidas cejas, los pómulos que se escondían bajo las mejillas, las dilatadas pupilas como negros túneles que la invitaban a indagar… Los túneles … Continúa leyendo Angélica Santa Olaya: Ellas

Zaira Moreno: Sueño

La urgencia de incendiarse estaba ahí, comenzando en el estómago maltrecho por beber cafeína. El deseo de ver el cielo tornarse púrpura, rasguñaba la superficie llena de ronchas protuberantes. Con un chasquido, saltó hacia el cuadro donde permanecía un lago con puntilladas de vegetación amarillenta. Una criatura descansaba sobre los restos de una maleta. Tenía escamas rosadas y unos cuernos como minotauro. Ronroneaba, levantando su cabeza de óvalo en el proceso. Cuando fue consciente de la presencia de la cosa sangrante, sacó su lengua verdosa y se acercó sigilosamente a ella. La única arma que la cosa tenía era una … Continúa leyendo Zaira Moreno: Sueño

Arely Cadena: Late el miedo

Las piernas te ruegan que te detengas; terminas por frenar a trompicones, apenas te salvan las manos de caer directo al suelo.  Un viento frío te hiela los huesos. ¿Qué pasó? Recuerdas: saliste corriendo de tu casa cuando, después de salir del baño y volver a tu cuarto, te encontraste con otra como tú, sentada en el borde de la cama, con tu misma ropa. Observaste con miedo a la otra y el horror se apoderó de ti cuando viste que algo comenzaba a inflamarle la garganta, como un tumor latente que estaba a punto de hacérsela reventar. Sin gritar, … Continúa leyendo Arely Cadena: Late el miedo

Inefable: Ima

Ima. Nacida en la CDMX, 1992. Productora transmedia, En 2015 produjo el Festival de Cine de Colegio de Bachilleres en el plantel 6 Vicente Guerrero. Egresada de la especialidad de Televisión y Nuevos Medios por la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) de San Antonio de los Baños, Cuba. En donde su compromiso con las narrativas feministas la llevan a escribir y dirigir los cortometrajes Itinerario (2016), Las Vírgenes Malditas (2017), 326 (2018), Épica (2019). Y los pilotos ¡Cántame! (2019), Desde el más allá con cariño, (2019). A partir de 2020 escribe e ilustra el webcómic “Las Vírgenes Malditas”. Instagram: @virgen.maldita Continúa leyendo Inefable: Ima

Yessika María Rengifo Castillo: Vivir con miedo

No soporto el ruido de las puertas aceleran mi corazón y la guerra se acerca. Las madres lloran. Los viejos no olvidan. Los niños no juegan la ronda. Vivir con miedo no son los aquelarres de las brujas  endulzando las noches. Vivir con miedo no son el susurro de los duendes en octubre. Vivir con miedo son las secuelas de los días de aflicción que la memoria se niega a cerrar. Yessika María Rengifo Castillo. Poeta, narradora, articulista, e investigadora. Docente, colombiana. Licenciada en Humanidades y Lengua Castellana, especialista en Infancia, Cultura y Desarrollo, y Magister en Infancia y Cultura … Continúa leyendo Yessika María Rengifo Castillo: Vivir con miedo

Fátima Escalante: Gama de otoño

Un viento frígido sopló el ocre de los árboles, con su fuerza deshojó el naranja en el suelo, en los techos y en los parabrisas de los autos en la calle pedregosa. Mientras el dorado iluminaba el cielo y el albaricoque incendiaba las nubes, el primer timbre resonó y una teja desde lo alto cayó; la arcilla impactó en el fieltro negro de un pequeño sombrero puntiagudo, fragmentos aterrizaron en el pavimento y por autoría de la gravedad fueron escarchadas de rojo vivo. Garras de unas pequeñas patas peludas y amarillas cruzaron despavoridas por la escena cuando las sirenas llegaron; … Continúa leyendo Fátima Escalante: Gama de otoño

Samanta Torres: 2:37

Columba despertó de repente, empapada en pegajoso sudor.Miró el reloj de su pared. Marcaba las 2:37 y pese a que el segundero continuaba su ruidoso andar, el minutero se negaba a actualizarse a las 2:38.Qué extraño, con el sueño tan pesado que tenía…Decidió aprovechar la oportunidad para beber un poco de leche, y corroborar que su hija Annia no estuviera aún jugando con su teléfono.Pero cuando intentó ponerse de pie, descubrió que no podía mover ni uno solo de sus dedos; sentía como si un montón de cadenas unidas a un gran bloque la tuvieran presa, oprimiendo el pecho y … Continúa leyendo Samanta Torres: 2:37

Daniela Caballero: Lunes

Apenas entraba luz, la suficiente para sentirla en los párpados, pero no abrí los ojos. Veía en cambio, puntos naranjas y negros, mientras clavaba mi torso en el colchón y mis extremidades se sentían gelatinosas con un leve temblor. ¿Eran las nueve, las diez o las once de la mañana? No lo sé, no quería despertar. Sería el inicio o el final, según se le viera. Transitar el día significaba que con cada paso de los minutos él estaría cerca de llegar, vendría por mí y ese sería el final. Abrí los ojos, y para mi sorpresa, la luz no … Continúa leyendo Daniela Caballero: Lunes