Adriana Jonie: No supliques

El sudor en mis manos, el tambaleo en mis piernas, y el miedo paralizante, se ha quedado atrapado en mi ser. Débil y cansado me dejo caer, deseo ansiosamente que ellas no me encuentren.   Este inhóspito, lúgubre e incierto lugar, es todo lo que nos queda después del desastre. Los gritos desgarradores se oyen en la lejanía, mi limitada visión solo me permite percibir siluetas de animales. El miedo corre por mis venas como elixir putrefacto. ¡Ay! Me han encontrado.   Mi respiración se acelera al compás de aquellas bestias, cabríos negros semejantes al tamaño de un toro adulto: … Continúa leyendo Adriana Jonie: No supliques

Elsa Maile Landa: Brujería

Nunca fui una persona que se asusta con facilidad, desde que era una niña podía caminar por la obscuridad sin problema y me paseaba por los panteones de la ciudad con una gran calma; tampoco me considero supersticiosa, a pesar de que crecí en una zona famosa entre los creyentes por estar llena de brujas, curanderas, nahuales y otras criaturas mágicas. Sin embargo, las últimas semanas una serie de eventos que, al haber sucedido en un momento específico y conectados por circunstancias fuera de lo común han terminado por convencerme de que algo muy malo está por suceder. Hace aproximadamente … Continúa leyendo Elsa Maile Landa: Brujería

Jenifer N. Luna: Ascalapha odorata

Las mariposas negras son señal de muerte, recuerda Esteban al ver una en la pared de la cocina. Hace caso omiso del insecto, toma la bolsa con los encargos, y sale de su departamento para encontrarse con su madre. Unos metros antes de llegar al panteón, encuentra un puesto de flores de cempasúchil. —¿A cuánto? —pregunta, interesado. —A treinta la docena. Esteban mira a la vendedora que está sentada entre los dos canastos de flores. Su cabello, recogido en dos largas trenzas, refleja los años que han pasado sobre ella. Un rebozo negro le cubre los hombros y el pecho. … Continúa leyendo Jenifer N. Luna: Ascalapha odorata

Ana Gabriela Morales: Zona del Silencio

La fantasía se va confundiendo con la realidad a cada paso. Cuando la hicieron entrar casi a rastras a ese cuarto frío y le pidieron identificar su cuerpo, Cora se acercó demasiado, con los ojos llorosos muy abiertos. Parecía él, pero necesitaba buscarle las pestañas de aguacero tupido, necesitaba acercar su nariz a esa zona del cuello, casi detrás del oído. Dame un sorbito de felicidad, déjame acercarme para percibir nuestro aroma en tu piel. ¿Dónde terminas, canija, en qué parte de mi ser? Juega conmigo a oler los recuerdos de nuestra historia. ¿Quieres un cafecito con canela? No. No … Continúa leyendo Ana Gabriela Morales: Zona del Silencio

Melanie Márquez: Me siento muy bien

Recibo una carta por la mañana que dice que el hombre que amo está muerto, que ha sido pisoteado por elefantes blancos. No lo he visto en años, pero pienso en él cada vez que hago la cama, cada vez que pongo la mesa. Pienso en lo perfectos que hubiéramos sido juntos. Podríamos haberlo tenido todo. Cuando llego a su casa con una botella de anís para presentar mis respetos, lo encuentro en la ventana, mirando la hilera de colinas. No está muerto en absoluto y no muestra signos de haber sido pisoteado: su ropa está perfectamente almidonada y planchada. … Continúa leyendo Melanie Márquez: Me siento muy bien

Anja Aguilera: Situación de parabiosis

I Este hotel es regenteado por las siamesas juntas mantienen el orden, de otra manera sería imposible o no serían siamesas. Un octubre, la tarde abrasadora cayó rota de su letargo por el espasmo acuoso de la madre mientras, entre las tejas del techo un par −dos también− de viboreznos estrenan sus colmillos con el suave cascarón. La pierna de Vi, la izquierda fue la primera atajada por el fórceps la pinza y la fuerza son insuficientes llora madre, llora Vi y la enfermera empapa de lágrimas la sábana prevista para el recibimiento por la impotencia de no sustraer a … Continúa leyendo Anja Aguilera: Situación de parabiosis

¡Especulativas convoca a su tercera antología! Recibiremos cuentos y relatos relacionados con la fantasía, terror o ciencia ficción que tenga como personaje a la vida o la muerte. CARACTERÍSTICAS DE LOS TEXTOS Enviar por correo electrónico a especulativasmx@gmail.com, los documento en formato Word, Arial 12, Interlineado 1.5, con un máximo 1000 palabras. Se recibirá un texto por autora. INFORMACIÓN DE AUTORAS En un documento anexo, enviar una breve semblanza de la autora dónde especifiquen su nacionalidad, pueden participar mujeres de cualquier nacionalidad. Máximo 5 renglones y adjuntar una fotografía en formato .jpg o .png SOBRE LA SELECCIÓN Estará a cargo del equipo editorial de Especulativas y serán … Continúa leyendo

Ana Laura Corga: Altagracia

El día que la conocí me vio de reojo, apenas y me dirigió la mirada, como si no le importara verme o no quisiera hacerlo, como si al hacerlo algo le doliera y evitarme la hiciera sentirse un poco ajena; sentí que por alguna razón no quería aprenderse mi rostro. ― Isela, cámbiate y pásate por ahí, métete en el temazcal ―, me inquirió. Voltee a ver a mi mamá con mis ojos a punto del llanto, le pedí sollozando que no me dejara sola con esa señora, tenía pavor, las rodillas me empezaban a falsear; aunque ciertamente no sabía … Continúa leyendo Ana Laura Corga: Altagracia

Manuela Herazo Martínez: Tancredi

Yo soy Tancredi y esta es la historia de cómo me convertí en fuego. Fue en el año 2510, trescientos años antes de la Rebelión de las mujeres Taigú. Siempre estuve muy orgullosa de mi piel morada, la bruja que me crío me decía también que yo llevaba el fuego en el cabello, por eso siempre iba ensortijado, y su resplandor anaranjado bailaba salvaje con el viento. Yo hacía bailar a las flores, a los árboles y ellos me cantaban, me susurraban secretos, me compartían su alma, entonces yo podía construir un puente de energía entre la naturaleza y los … Continúa leyendo Manuela Herazo Martínez: Tancredi

Rakel Hoyos: El planeta de las brujas

De regreso a la nave, Ikber pensaba en lo que le diría a la capitana sobre el fracaso de su encomienda. No era el temor a ser reprendida lo que le preocupaba, sino la frustración por no haber logrado su cometido. La confundían también diversos sentimientos que le provocaron los terrestres. Sabía que el planeta era poco avanzado, pero nunca imaginó que en tales dimensiones como las que había tenido que presenciar. Cuando la tripulación arribó a la Tierra, se planteó que la misión duraría poco tiempo. Adaptaron sus comunicadores a los distintos idiomas que se hablaban en el planeta … Continúa leyendo Rakel Hoyos: El planeta de las brujas