Kathy Serrano: Funeral de una casa cansada
Cuando yo era niña, mi madre era la casa y la casa era mi madre. Las habitaciones parecían moverse de acuerdo a su estado de ánimo. Si mamá, por milagro, reía, la casa parecía bailar. Si por el contrario, lloraba escondida en algún rincón, las regaderas y los grifos se abrían y el agua se desbordaba sin control. Lo peor sucedía cuando la rabia se instalaba en mi madre; las paredes parecían crujir, las puertas se abrían y cerraban golpeando mis oídos, las ventanas se cerraban y el techo chillaba groseramente. Entonces el polvo acumulado se levantaba en breves y … Continúa leyendo Kathy Serrano: Funeral de una casa cansada

