Samanta Torres: 2:37
Columba despertó de repente, empapada en pegajoso sudor.Miró el reloj de su pared. Marcaba las 2:37 y pese a que el segundero continuaba su ruidoso andar, el minutero se negaba a actualizarse a las 2:38.Qué extraño, con el sueño tan pesado que tenía…Decidió aprovechar la oportunidad para beber un poco de leche, y corroborar que su hija Annia no estuviera aún jugando con su teléfono.Pero cuando intentó ponerse de pie, descubrió que no podía mover ni uno solo de sus dedos; sentía como si un montón de cadenas unidas a un gran bloque la tuvieran presa, oprimiendo el pecho y … Continúa leyendo Samanta Torres: 2:37

