Olivia Carmona Hernández: Un anhelo

Dentro de ella persistía un vacío, una pieza del rompecabezas que simplemente no lograba encajar. Desde hace años el interés de Luisa era solo uno, por más que sus allegados trataran de consolarla, nada lograba atenuar su dolor. Había escuchado de todo: “pon tu corazón en paz y sucederá”, “no insistas, ya solito llegará”, “prueba el té de tal hierba, a mi amiga le funcionó”, “llama a tal clínica, es cara, pero te ayudarán”. Todas esas frases, huecas y despersonalizadas, que la gente suele usar en el intento por empatizar con una mujer en esas circunstancias, Luisa las había escuchado. … Continúa leyendo Olivia Carmona Hernández: Un anhelo

Karla Arroyo: Parasomnia

I Cierro los ojos, espero al silencio de la noche para que abrace mis pensamientos, pero este no llega. En su lugar se intensifica aquel ruido constante que aun no logro descifrar. Se parece a la vibración de un ventilador, cuyas aspas giran penosamente por algún objeto atorado. —¿Puedo pasar? ¿Qué haces Ángela? Ya deberías estar dormida. Los desvelos no ayudan con los nervios. —¿Oyes el ruido, Sara? Ven, acércate a la pared. —Hija, no lo escucho. Creo que debemos hacerte estudios más específi… —¡Shhh! ¡Escucha…ahí está! Nunca para, por las noches empeora. —No escucho nada raro. ¿Qué gano con … Continúa leyendo Karla Arroyo: Parasomnia

Claudia Saraí Fernández López: María Engracia

La noche tiene un árbol, y en su fronda se ensortija la luz desamparada; el roce de la sombra es quieta espada que vida y muerte con su filo ahonda J.E. Pacheco, “Soneto para Lupita Dueñas”   El embarazo fue difícil. Mi cuerpo cambió de forma. Miraba mis venas hinchadas. Tenía las encías sensibles y sangre en los dientes. Cada día sentía las manos entumecidas y un dolor en la columna. Pasé meses con los senos abultados y con ganas de morir. Miguel quiso llamarla María Engracia, como su madre. El nombre era demasiado largo y preferimos decirle Mariquita. Miguel … Continúa leyendo Claudia Saraí Fernández López: María Engracia

Ana Delia Mejía Quiroga: Primera victoria de la oscuridad

Una noche antes de mi cita con la matrona que me practicaría el aborto, escuché una voz que me susurró entre sueños que lo tuviera, que ya vería cómo una vez nacido, el amor de madre fluiría cual catarata incontenible desde mi interior. Hoy, que alimento a esta niña con lo único que ha logrado hacer fluir de mí, noto que de rato en rato, hace una pausa para mirarme con ojos burlones y triunfante sonrisa. Ana Delia Mejía Quiroga. Soy peruana, maestra, feminista y escritora (en ese orden se dieron las cosas) . He publicado dos libros dirigidos al … Continúa leyendo Ana Delia Mejía Quiroga: Primera victoria de la oscuridad

Angela Eunice Sacalxot: Marea, Madre, Luna

Contracciones que pican la sangre.Sombra de dientes en el grito sin salir. Las manos: recipientes que sostienenel peso de otro reloj que avanza,de otro abecedario, de más números para contar. La boca: caja de músicacon el corazón entre sus notas. Yo: con el agua hasta el cuello.El grito lejano, lejano, lejano. Marea alta, la luna se vio gris reflejada en el agua. Marea baja, dejó la silueta de niño manto grisque me busca desde la playa. Angela Eunice Sacalxot (Quetzaltenango, Guatemala, 1993). Ha publicado el libro de poesía Noche en mi ventana (Editorial POE). Algunos de sus poemas se encuentran en las antologías Efluvio … Continúa leyendo Angela Eunice Sacalxot: Marea, Madre, Luna

Linda Acosta: En la franja invidente

Violencia vicaria: la forma más cruel de maltrato a la mujer. Dañar, incluso hasta el extremo de asesinar  a los hijos para maltratar a la mujer, para asegurarse de que esta última no se recuperará jamás Sonia Vaccaro   I. Nadie puede verme, solo mamá. Todos pasan de frente, nadie puede escucharme, solamente mamá. Ella habla conmigo y me cepilla el cabello. Mamá prepara dos platos de comida, el suyo y el mío. Pone dos manteles en la mesa, sus respectivos cubiertos, vasos con agua y servilletas de papel. Cuando va al mercado compra dos piezas de carne, la suya … Continúa leyendo Linda Acosta: En la franja invidente

Vanessa Becerra: Maternidad artificial

Durante años fungí como una curiosa prueba de Turing, llegaban los entes y los cuidaba cierto tiempo. Supervisaba que se desarrollaran dentro de los protocolos que durante décadas habían existido, sin mayor cambio, pese a que el mundo cambió. La naturaleza por fin tomó revancha de lo que habíamos hecho con ella a partir de la Revolución de las primigenias, aquello que llamaban revolución industrial los seres inferiores, arremetió en el clima, en el surgimiento de nuevos virus y plagas, después una lluvia de meteoritos terminó por rematar con buena parte de lo conocido. Ahora en este nuevo mundo regido … Continúa leyendo Vanessa Becerra: Maternidad artificial

Ana Delia Mejía Quiroga: Portal

La luna en lo alto ilumina a una mujer de negro que atraviesa la plaza cargando un pesado martillo de madera: Benedicta, la acabadora del pueblo. Su trabajo consiste en librar cuerpos del sufrimiento. Ahora mismo se dirige a cumplir su sagrada labor. No es mucho lo que tiene que recorrer, así que llega en menos de diez minutos a una casa, un tanto menos oscura que sus pares vecinas, pues una luz tenue proviene de una de las habitaciones. Al ver la puerta abierta, un extranjero podría juzgar de descuidada a la familia que allí reside, pero cualquier lugareño … Continúa leyendo Ana Delia Mejía Quiroga: Portal

Carmen Macedo Odilón: Canción de cuna

Una ráfaga de viento sacude el móvil sobre la cuna que da vueltas mientras la musiquita suena. Empiezo la canción que tanto le gusta a mi bebé; él agita sus manitas, sacude sus piececitos y se ríe tan tiernamente como siempre lo hace cuando me mira. Me da gusto saber que no me olvida, incluso luego de un mes de muerta. Carmen Macedo Odilón es oriunda de la Ciudad de México. Estudiante de letras y bibliotecaria de la vida. Loca de los gatos, huidiza por convicción y clienta del insomnio por afición. Continúa leyendo Carmen Macedo Odilón: Canción de cuna

Manuela Herazo: Desgarro

Se estaban abriendo las puertas. Doce habitaciones para cruzar. No sabía que daría vida, no sabía que había luz. Llegó el desgarro por dentro, me rompí en carne y sangre, las únicas lágrimas fueron las mías, sólo yo rompí el silencio. Mi alma se murió no sabía que portaba una estrella, no sabía que daría vida. Un agujero negro me succionó y busqué asirme a tu luz pero también te habían soltado. Ese día perdiste tu lazo, quedaste en oscura orfandad. Ese día me destrozó la vida, me declaré asesina potencial la vida me abandonó, me quedé absolutamente vacía. Tú … Continúa leyendo Manuela Herazo: Desgarro