Carmen Macedo Odilón: El temblor

La cama se está sacudiendo y me levanto de golpe, mis pies no se deciden si inclinarse a la izquierda o a la derecha y aunque me sostengo a la cómoda, ésta parece también bailar conmigo. Resbalo y me agarro al cajón como si en el suelo se abriera un hoyo al infierno, pero voy a parar al piso, pese a haberme enganchado de la perilla que me siguió con todo y madera. La ropa sale volando y el despertador que tenía encima me golpea la frente, también se estrella mi florero, pero no para de temblar. Presentía que algo … Continúa leyendo Carmen Macedo Odilón: El temblor

Fabiola Morales Gasca: El pozo

“Les explicó que lo más temible de la enfermedad del insomnio no era la imposibilidad de dormir, pues el cuerpo no sentía cansancio alguno, sino su inexorable evolución hacia una manifestación más crítica: el olvido.” Gabriel García Márquez Mario da vueltas en el estrecho sillón, desde ahí ve el pasillo y al gato atigrado con las pupilas dilatadas. La luna se refleja en ellos. Apaga el televisor, camina a la cocina y su intención es prepararse un sándwich pero el refrigerador está vacío, quedan restos de comidas pasadas. Toma el último bote de cerveza oculto en el rincón y abre … Continúa leyendo Fabiola Morales Gasca: El pozo

9na Antología – Sororidad

REQUISITOS Recibiremos cuentos, relatos, minificciones, poemas, ilustraciones, fotografías y collages; que aborden los géneros fantástico, terror o ciencia ficción y que tengan como eje central a la “sororidad”. No se recibirán obras que reproduzcan estereotipos patriarcales o de género, que utilicen lenguaje misógino o machista; o que tengan tópicos relacionados con la construcción del amor romántico sin una perspectiva crítica. Todos los archivos deberán enviarse por correo electrónico a especulativasmx@gmail.com con el asunto: “Novena Antología – Sororidad – Nombre de la autora”, deberán adjuntar una fotografía de la autora en formato .jpg o .png que acompañará el texto en la página web … Continúa leyendo 9na Antología – Sororidad

Azucena Robledo Lara: Diferentes perspectivas del miedo

Recuerdo un 15 de junio de hace 5 años como el día que morí por primera vez. Intento reproducir en mi mente los hechos, lo único que permanece intacto es la imagen de la cerda a mitad de la carretera; el sol de la tarde caía sobre los árboles proyectando sombras sobre su cuerpo sonrosado. Ella miraba a los pocos curiosos que se habían acercado, atraídos por el rechinido de llantas y el golpe seco que siguió. Tengo en blanco el momento en que el animal salió disparado de la parte trasera de la pick-up por el impacto. Por un … Continúa leyendo Azucena Robledo Lara: Diferentes perspectivas del miedo

Javiera Navarrete: El miedo crece en el cuerpo

Me sentía borracha de fiebre, sin saber aún cómo era la experiencia de la borrachera. No lograba conciliar el sueño, pero estaba sumida en un profundo sopor. Pegada a la cama, como si un imán me mantuviera en mi lugar, entre las sábanas, sin frío ni calor, o más bien, con frío y con calor. A ratos despertaba, pero pronto perdía la lucidez. Era un estado intermedio de vigilia, sin angustia, desprovisto de toda emoción. Me entregué a ese sopor, derrotada por una sensación de pesadez en el cuerpo. A ratos olvidaba que no estaba sola, mi hermana menor dormía … Continúa leyendo Javiera Navarrete: El miedo crece en el cuerpo

Belem Eslava: Recuerdo rojo

Aún recuerdo el último día que estuvimos juntos, fue el día de mi muerte. Cuando te fuiste, se quedaron conmigo las preguntas y una pelota roja y sucia que todavía guarda tu aroma, al que me he aferrado en este infierno porque pensar en ti le da propósito a mis días. Ese día, en el bosque que tantas veces visitamos, lanzaste la pelota roja más lejos que de costumbre, yo corrí tras ella, feliz por sentir la potencia del movimiento en mis piernas, anticipaba tu sonrisa cuando me vieras de regreso con la pelota en el hocico, pero esta vez … Continúa leyendo Belem Eslava: Recuerdo rojo

Laura Evangelista Chacón: Una segunda oportunidad

Abrió los ojos con dificultad. Todo dolía. Intentó respirar pero un dolor punzante le cortó el aliento sin piedad. Tosió y notó la sangre que había salido desde su boca hasta el volante del carro. Detrás del volante había restos de cristal roto. Miró a su alrededor. Mover la cabeza le dolía y la hacía sentir increíblemente mareada. Toda superficie que podía ver estaba cubierta de vidrios rotos. Solo entonces comprendió, con horror, su situación. Por eso respirar dolía. No podía mover el cuello hacia abajo sin sentir como si la estuvieran golpeando con un martillo, pero se esforzó para … Continúa leyendo Laura Evangelista Chacón: Una segunda oportunidad

Velia Zamora: Vivir sin miedo

En unos cuantos meses se cumplirían siete años de matrimonio. Ella pensaba que todo estaba bien, aunque nunca pudo decir que tenía un hogar con él; por el contrario, la casona le resultaba ajena y aterradora. Era grande y estaba situada en pleno centro de la ciudad. Durante los años que había vivido ahí, siempre sintió que estaba llena de fantasmas. Debían provenir de toda la sangre derramada en la Toma de la Alhóndiga de Granaditas, o de la persecución de la Guerra Cristera. Seguro que muchas personas murieron frente a su gran puerta de madera. Los fantasmas rondaban en … Continúa leyendo Velia Zamora: Vivir sin miedo

Raquel Rodríguez: S-mother

Desde hace un tiempo sentía que mi abuela ya no estaba viva. La veía en la cama, en el cuarto del que no se había movido desde hace tres años, y pensaba: es imposible que siga viva. Pasaba horas en su cuarto, escuchando el murmullo del respirador, el zumbido de las moscas, apenas unos rayos de luz inundando la habitación, olía a encerrado, a humedad y a las decenas de velas que mi mamá encendía para la imagen de la virgen a la que cada día sin excepción le pedía por mi abuela. Me le quedaba viendo, convencida de que … Continúa leyendo Raquel Rodríguez: S-mother

Karla Arroyo: La niña y la escoba

I. A Zofí le causaba fascinación el cuadro, era el retrato de una niña con mirada melancólica, parecía desviarla para no encontrarse con ojos extraños, pero el capturador esencial confirmó que estaba concentrada en la idea de huir. La textura en la obra se mimetizaba con la pared que la sostenía, el realismo de la técnica daba la impresión de que era una ventana y que la muchachita simplemente se asomó aferrándose a su escoba. Estaba apoyada en sus codos detrás de un palco apenas perceptible, en la lejanía parecía que el cuadro no estaba terminado, pues no se veían … Continúa leyendo Karla Arroyo: La niña y la escoba