Stephanie Burckhard: Dos lunas nuevas

«El tiempo era este día, este único día del año inmenso…» Úrsula K Le Guin Planeta de exilio (1966) Ningún pueblo nos vio nacer, pero somos brujas. Transcurridos mil años nuestra familia viajó en una nave interestelar y aparentamos ser humanas. Mi hija y yo nos abrazamos, pálidas, al enterarnos de la última noticia de la nave. El resto de la tripulación se abrazaban, gritaba y celebraba. Lloramos de felicidad y luego, incertidumbre y desesperación.  —¿A qué hora aterrizaremos? —preguntaban las personas en los pasillos. —¿Cómo sabremos? —Ningún habitante de la nave conocía el exterior. Aprendimos a navegar entre el … Continúa leyendo Stephanie Burckhard: Dos lunas nuevas

 Laura Elena Cáceres: La ruptura

Su teléfono suena constantemente. Procura ignorarlo, su cabeza está en muchas situaciones a la vez. Recibe mensajes, Franky le avisa que no puede impedirles el paso. No puede renegar, Astrid es el puente de comunicación con los dioses que les guían en las decisiones de Laguna Madre. Está vestida para el momento, cómoda pero ligera: un vestido rojo corte imperio porque sabe que es atrayente. Les hace creer que ellos tienen la ventaja, deja a la vista los tatuajes de su serpiente en el brazo izquierdo. Se suelta el cabello negro que llega a los hombros, se pinta los labios … Continúa leyendo  Laura Elena Cáceres: La ruptura

Sara Pizarro Romero: Guerra

A la orilla de un río estaba sentada una mujer, acariciando una rosa blanca aún sin abrir.  Era realmente hermosa: su larga cabellera bailaba al son del viento y por su piel blanca, rizos rubios y su largo vestido turquesa contrastaba con el bosque a su alrededor. Era una imagen casi etérea, hechizante, pero el encanto de la vista se rompió al oír unos pasos. El crujir de ramas anunciaba que estábamos por tener compañía. —Recibiste mi mensaje —.  La voz melodiosa de la joven llenó el lugar. El recién llegado sonreía a medida que iba acercándose. —Claro que sí. … Continúa leyendo Sara Pizarro Romero: Guerra

Ana Gabriela Morales: Coplas para volver a soñar

Esta caperucita sabe que el lobo vive en su propia casa. No es un desconocido el que cada noche abre la puerta de la habitación de la pequeña Zazil. Una mano cruel, mano enorme le tapa el grito y le cubre la carita. Pesadilla recurrente. La abuelita de Zazil tiene plantas que sanan. hierbas y cantos con sus saberes se hilvanan. Vecinos y viajantes la buscan de muy lejos, que si mal de amores, que si son los huesos, claman por la cura, le piden alivio. ¡Ayúdame, bruja, llévate el resfrío! La abuelita de Zazil invita a la pequeña a … Continúa leyendo Ana Gabriela Morales: Coplas para volver a soñar