Diana Hernández: La primera cera
En la víspera del Día de Muertos, acompañaba a mamá y a mi abue al mercado. Al principio íbamos en el coche del tío Juanito. Él era taxista, le gustaba la tomadera y la cantada, era el más alegre de las fiestas y a mí siempre me consentía. Un día se mató en su carro, dijeron que fue por ir manejando borracho, pero luego él me dijo que no era cierto. Entonces tuvimos que ir en taxi porque a mi abue no le gustaba subirse a los camiones, era muy chaparrita y no alcanzaba los escalones. Al llegar al mercado, … Continúa leyendo Diana Hernández: La primera cera

