Ana Gabriela Morales: Coplas para volver a soñar

Esta caperucita sabe que el lobo vive en su propia casa. No es un desconocido el que cada noche abre la puerta de la habitación de la pequeña Zazil. Una mano cruel, mano enorme le tapa el grito y le cubre la carita. Pesadilla recurrente. La abuelita de Zazil tiene plantas que sanan. hierbas y cantos con sus saberes se hilvanan. Vecinos y viajantes la buscan de muy lejos, que si mal de amores, que si son los huesos, claman por la cura, le piden alivio. ¡Ayúdame, bruja, llévate el resfrío! La abuelita de Zazil invita a la pequeña a … Continúa leyendo Ana Gabriela Morales: Coplas para volver a soñar

Carmen Luz Gorriti: La iniciación de Aan Itzel

Me llamo Aan Itzel y tengo 14 años. Crecí con mis padres, en las profundidades de la selva maya. Ellos eran guardianes del “Gran templo” bajo la Pirámide de Ixcanil, escondida a través de los tiempos. Gracias a “El Conocimiento” y a los espíritus del monte, logramos sobrevivir sin ser vistos y alimentarnos durante los días de la cuarta guerra mundial, su secuela de terremotos, erupciones e inundaciones que arrasó casi toda la tierra conocida. Pero la guerra también llegó a nosotros. Desde las ciudades espaciales, la vigilancia hacia los restos de los Continentes era continua, para develar los bolsones … Continúa leyendo Carmen Luz Gorriti: La iniciación de Aan Itzel

Liliane Ortega Ocampo: Memorias de una “Bruja”

Aún recuerdo el momento en el que abrí los ojos, todo era oscuridad a mí alrededor. No sabía dónde me encontraba, ni cómo es que había llegado aquí. Poco a poco mis ojos se empezaron a adaptar a la penumbra, al tiempo en que un escalofrío me abrazaba y en mi mente resonaba “¡Bruja, bruja!”. Intenté gritar pero solo salió humo de mi boca, extrañada por aquél hecho, levanté mis manos para llevarlas a la garganta, pero al momento de hacerlo, noté que estaban calcinadas. Antes de que pudiera reaccionar, a mi cabeza volvió a estallar aquél hórrido sonido “¡Bruja, … Continúa leyendo Liliane Ortega Ocampo: Memorias de una “Bruja”

Wendy B. Lara: Brujas

Desde siempre las brujas revoltosas son acusada por alzar la voz de sus deseos carnales. Los mismos deseos reprimidos de la humanidad. Hubiesen podido nacer caballeros, las exaltarían como “don Juan”; sin embargo, damas ardientes fueron la deshonra que sus padres procrearon, merecedoras de la sin piedad de los mojigatos. Hay miradas atravesándoles cual lanza del indio experto. Este es su escenario, son las protagonistas, tienen toda la atención de su pueblo. Escuchan cabizbajas cuando a viva voz gritan: ¡Quemen a las brujas en la hoguera! ¡Quémenlas! ¡Que no quede rastro de ellas! Encienden las brasas los mismos cobardes que … Continúa leyendo Wendy B. Lara: Brujas

Ana Laura Corga: Maicroreds

Planeta Tierra. Sector 260-09. 2520 D.C. Saludos, querida Elena. Envío con toda mi ilusión este mensaje; sé que no te llegará hasta dentro de setenta años, pero quiero que lo conserves para tus estudios del pasado. Ojalá que ese futuro en el que te encuentras sea más próspero que mi presente y que si no lo es, recuerdes de dónde venimos y el trabajo incesante que hemos llevado a cabo para construir un mundo más justo para las mujeres y la humanidad en general. Sería grato evitar volver a viejas prácticas destructivas, pues parece que de manera cíclica se repiten … Continúa leyendo Ana Laura Corga: Maicroreds

Rita Sequeira: Casandra y el gigante

Casandra era una escuálida niña de once años, con tristes ojos de color marrón. Sus manos lucían resecas y las quemaduras de los brazos denotaban que medio había aprendido a cocinar en un brasero. Pero bajo su lacia cabellera crecía una imaginación desbordada. Susana, su madre, salía todos los días a trabajar en lo que podía. La amargura era el traje habitual que ella portaba. No tenía estudios, pero sí cuatro hijos y ninguno de sus padres le ayudaba a mantenerlos. Fue una mujer muy linda, sin embargo la decepción superó a la inocencia. Se ilusionaba grandemente con cada hombre … Continúa leyendo Rita Sequeira: Casandra y el gigante

Esli Romero: Huella carmesí

La mañana en que Amparo encontró una mancha roja en su ropa interior, entendió que su vida cambiaría para siempre. Cuando le platicó a su madre Amelia, esta le otorgó un abrazo más de pesar que de alegría. Con trece años, Amparo aceptó a la fuerza que, a partir de ese momento, tendría que pasar encerrada en un cuarto pequeño los días que durara su suciedad, alejada de sus padres y hermanos. Ese recuerdo lo llevaba presente mientras viajaba de regreso al pueblo que la vio crecer después de quince años fuera. No le daba alegría volver, pero llevaba en … Continúa leyendo Esli Romero: Huella carmesí

Xóchitl Olivera: Los hilos de la luna

Mi madre murió a las pocas horas de mi nacimiento, por eso me ha criado mi abuela. Vivimos solo nosotras dos, nos cuidamos, nos apapachamos y nos contamos secretos. Ella me habló de la luna como el lugar del que provenimos las mujeres, y como el sitio del eterno descanso para nuestras almas. Dijo que mi madre me mira desde allá, y que cargo conmigo un hilo de seda que nos conecta para toda la eternidad. De la luna se desprenden los hilos de todas las mujeres. Como ella cambia en sus fases, nosotras cambiamos de color. Nuestros hilos se … Continúa leyendo Xóchitl Olivera: Los hilos de la luna

Ximena Rodríguez: REA

Mis días¡Bifurcada emanando sangrientos…los pedazos de la hendidura!Sobrenatural tejedura, negadora afirme,sin hálito eras de barro,de huevo de sangre!¡Vuelto al mar, rocío!Auroras palpan mi ser.Consciencia fueguina al fuego:”llamas gemelas eyectadas al continuo”.Sin tao, sin paz… ¿Vida doy?Si voy siendo niña-mujer sin reglón.Bifurcada, veme.De pronto mi cuerpo, mi cuerpa.Me enemiga.Ocurre fiel sin el respirador de un segundo.Avísame, ruego ser oída al vértice de todos mis quejidos, bifurcada. Vulva amordazada“Vesania de la sucia”.Tratada a sanguina envilecedora;mal de ojo de mirar;fui cárcel del tabú equivocado.Limpiando en haberes de pureza,palpitando un disentir morigerado;cuando a esqueje de mi pulcritud, entreví;suciedad cuya abyección afín irreversible.Duplicidad de espíritus … Continúa leyendo Ximena Rodríguez: REA