MAJO SOTO: MEMORIA

A mi Poppy. La magia tiene memoria, como el cuerpo. Escucho sus pisadas, nos busca, se acerca. Dafne esta escondida detrás de un bote de basura y un carrito de compras repleto de cartón y plástico; Poppy esta en frente del bote, sentado, su pelaje y sus ojos negros se pierden en la noche, sus orejas y bigotes atentos y me mira, me cuida. Tengo un palo de escoba que saqué del carrito, me aferro a él con mi mano derecha, en mi mano izquierda tengo una llama, apenas se vislumbra, apenas y siento su calor. Las pisadas se detienen. … Continúa leyendo MAJO SOTO: MEMORIA

Liliane Ortega Ocampo: Memorias de una “Bruja”

Aún recuerdo el momento en el que abrí los ojos, todo era oscuridad a mí alrededor. No sabía dónde me encontraba, ni cómo es que había llegado aquí. Poco a poco mis ojos se empezaron a adaptar a la penumbra, al tiempo en que un escalofrío me abrazaba y en mi mente resonaba “¡Bruja, bruja!”. Intenté gritar pero solo salió humo de mi boca, extrañada por aquél hecho, levanté mis manos para llevarlas a la garganta, pero al momento de hacerlo, noté que estaban calcinadas. Antes de que pudiera reaccionar, a mi cabeza volvió a estallar aquél hórrido sonido “¡Bruja, … Continúa leyendo Liliane Ortega Ocampo: Memorias de una “Bruja”

Ruth M. Rojas: Menarquia

De niña, los tampones y las toallas femeninas me eran objetos extraños. Mi madre alguna vez se tomó la molestia de mostrarme cómo se ponía una de esas cosas. Tendría unos nueve años cuando me llamó y me dijo que tenía que aprender algo importante. Me enseñó una especie de pirulí, con su envoltura rosa, y de ella sacó un delgado algodón largo que después introdujo lentamente en su vagina. Dejó por fuera un hilo que, me explicó, serviría para sacarlo. No entiendo, le dije, ¿eso se deja ahí?, ¿qué pasa si se te va para adentro? Mi madre me … Continúa leyendo Ruth M. Rojas: Menarquia

Majo Soto: Cacao, bambú y una visita

A mi menstruación. En cuanto llegué al lugar noté algo diferente. Una humedad cálida invadía cada pared, lo que era usual en el ambiente, al igual que el olor, un poco a hierro, un poco a magia. Todo parecía ser normal, todo en su lugar y en su tiempo, pero el aura húmeda era distinta. Noté que la estancia se sentía más acogedora, el aire emanaba un aroma a bambú que parecía envolverte en telas cómodas y acolchonadas, de esas en las que podrías recostarte durante las noches, sabor a soledad que venían acompañadas de un llanto espontáneo. Con el … Continúa leyendo Majo Soto: Cacao, bambú y una visita

Micaela Sánchez: A la carta

Son tres cerraduras. La primera es de alta seguridad con cuatro bulones, brilla; la segunda es electrónica con código de seis dígitos; la última es clásica y de pestillo, oro viejo. Hay cámaras en cada habitación incluyendo el baño, supongo que a él le gusta verla hasta cuando se saca los mocos. El lugar es impresionante, piso 23 sobre la Avenida Insurgentes, los vuelos comerciales giran hacia el oriente en esta coordenada, algunas veces los vemos aterrizar, depende del índice de calidad del aire. El jacuzzi está rodeado de ventanas, la punzada en el ovario anuncia mi llegada, le gusta … Continúa leyendo Micaela Sánchez: A la carta