Génesis García: Ceiba roja

Si pudiesen definir a María Elena con una sola palabra, esta sería tozudez. Digna hija de su madre y heredera de una larga línea de mujeres luchadoras, María Elena jamás dio su brazo a torcer. Resistió todas las palizas que recibió su madre embarazada, aferrándose al vientre materno con uñas y dientes. Resistió el largo viaje que llevó a mamá de regreso a casa cuando decidió dejar atrás al hombre de sus pesadillas y soportó todas las vicisitudes del camino, incluyendo el difícil parto en medio de la jungla, el calor opresivo, la humedad y las picaduras de moscos. Se … Continúa leyendo Génesis García: Ceiba roja

Jacko Aguila: 4 de marzo

Miré los restos sanguinolentos. Contrario a lo que creía, no eran de un rojo brillante; tenían más bien un tono quemado. La fragancia metálica apenas se percibía, pero lo acompañaba un toque agrio que me recordó la leche materna. Había deseado que esto ocurriera por la mañana, cuando fuera al baño; podría ser un asunto olvidado al quedar cubierto con el resto de mis desechos, uniéndose a la tierra y quizás florecer en un futuro no tan lejano. Mi compañera había repasado los riesgos de hacerlo durante el día; los lienzos blancos, sin duda, nos delatarían. Nunca ha sido seguro … Continúa leyendo Jacko Aguila: 4 de marzo

Paula Guillén: Testimonio de la monstruosidad

El tiempo transcurre: pasan minutos, segundos e instantes en los que mi cuerpo continúa transformándose. Pienso en las cosas que podría hacer en este momento si no me encontrara acostada sobre mi cama luminosa con esferas líquidas escribiendo en la app de notas de mi Motorola G3000 Plus para regular mis emociones. Dicen que una manera de calmar la ansiedad es prestar atención a lo que nos rodea.   El olor a tierra mojada que emana del aromatizador colocado en mi mesita de noche impregna toda la habitación. Me veo en un par de semanas con el cuerpo completamente deformado, ajeno … Continúa leyendo Paula Guillén: Testimonio de la monstruosidad

Susana Torres Cabeza: El agujero

El día que me dejó María, sí, ya se llamaba María, aunque no hubiese nacido, se me abrió un agujero en el pecho. No en el sentido figurado, no era un recurso poético, se abrió una brecha de verdad a la altura del pecho. El orificio no era un tipo de los que puedas tapar fácilmente. Si mirabas de frente, podías ver a través, si mirabas de perfil en cambio, se disimulaba bastante.  Los días fríos, notaba el aire pasar a través de él haciendo incluso, a veces, ruidos ventosos. Era muy desagradable.  Como cuando pasó era invierno, intentaba ir … Continúa leyendo Susana Torres Cabeza: El agujero

Paola Flores: El nido

La presión es rítmica e imponente. Un enjambre de avispas enfurecidas que se deja caer en mi coxis. Colapsan mis rodillas y me diluyo en un arroyo de agua tibia. Estoy sola, sola, solísima. Mis hombros derrotados abrazan la sangre y el dolor. Mis empeines sostienen mi peso, la fuerza de sus raíces se detona y de un solo movimiento revienta el azulejo frío. Coloco mis manos temblorosas en la entrada de mi vagina. El tiempo se detiene, sólo existe el nido que se desprende de mi útero, se desliza paciente hasta llegar a mis manos. Estoy desposeída, una espectadora … Continúa leyendo Paola Flores: El nido

Yessika María Rengifo Castillo: El aborto, aprobado

Sin melodías de tormentas o llegada con himnos  de violencia que  lo hacen pesadilla en noches  de invierno. Sin espátulas  que sangren hilos de existencia  que florece la matriz ante manos incapaces  del tiempo   sin luz. Aprobado, el aborto decisión  de las mujeres y el seductor  en la ciencia que consagran los himnos de salvaguardar  la integridad  del ser todos los días. Yessika María Rengifo Castillo. Soy poeta, narradora, articulista, e investigadora. Docente, colombiana. Licenciada en Humanidades y Lengua Castellana, especialista y Magister en Infancia y Cultura de la Universidad Distrital Francisco José De Caldas, Bogotá, Colombia. Desde niña he … Continúa leyendo Yessika María Rengifo Castillo: El aborto, aprobado

Yuri Bautista: Invasión

Estamos seguras de que los depositaron en nuestra matriz cuando las armas químicas cayeron del cielo. La población se desvaneció como en un hechizo. Al despertar, nuestros cuerpos sufrían. Temibles tropas inundaron las calles controlando cada movimiento. Las personas morían con grotescas deformaciones, por eso cuando nuestro abdomen comenzó a crecer pensamos que éramos las próximas. Creímos en la posibilidad de estar encintas, aunque era como tener púas por dentro. No obstante, después de meses, vimos a muchas de nosotras parir alimañas. Salían cientos por las vaginas rojas y les incrustaban sus aguijones para someterlas con dolor, impidiéndoles escapar. Las … Continúa leyendo Yuri Bautista: Invasión

Ximena Cobos Cruz: Origen

Mi cuerpo fue una galaxia Cientos de gases luminiscentes empezaron a expandirse dentro mío Había frío.          Una especie de congelamiento molecular                 que dilataba las pupilas como el miedo Los estertores no paraban, pero eran  necesarios para abrir las compuertas /Dilatación del cuello uterino, me dijeron/        Entonces, la nave partió hasta lo profundo de un abismo  Tocó un tejido bermejo, cálido      /Había arribado a Desher/ Alojamiento perfecto para resguardar la vida  en condiciones                       que efectuaran el correcto procedimiento                                                                 para su desarrollo  La nave tropezó en algún momento                                          contra el objetivo más preciado Una pequeña masa                reproduciendo el … Continúa leyendo Ximena Cobos Cruz: Origen

Ana Laura Corga: Corazón de papá

“En este limbo todo me parece anodino, hasta las ideas sobre Dios y el Demonio son algo bofo, sin esperanzas ni puniciones.” Sapo rojo. Adela Fernández Mi padre falleció hace siete años y desde entonces dejé de buscar al sapo rojo. Su muerte llegó de manera inesperada; un día simplemente dejó de respirar. Mi madre también me abandonó hace varios años; ni siquiera se despidió. Un día llegué a casa y sus pertenencias ya no estaban. No dejó ni una nota, nada. Es posible que se haya cansado de mis llegadas en la madrugada con mis amigos o de las … Continúa leyendo Ana Laura Corga: Corazón de papá