Luisa Campos – Moroii: Las mujeres que seré

La primera vez que ocurrió, Laila pensó que era insomnio. No había angustia ni pensamientos circulares. Solo una sensación precisa, desfase, como si su conciencia no estuviera completamente alineada con su cuerpo. El techo parecía ligeramente más alto. El sonido distante del tráfico llegaba con un eco extraño, como si hubiera atravesado una capa adicional de aire. Respiró hondo. Había pasado años escuchando variaciones de la misma pregunta: si no temía quedarse sola, si no sentía que algo faltaba. Nunca supo responder sin sentir que debía justificarse. Aquella noche, en lugar de responder, decidió observar. Contó sus inhalaciones hasta que … Continúa leyendo Luisa Campos – Moroii: Las mujeres que seré

Fabiola Morales Gasca: Mi otra yo

En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto. Lucio A. Séneca A la otra Fabiola, que gusta saltar tiempos, siempre le ocurren cosas interesantes.  Ella camina por el boulevard Cinco de Mayo rumbo a la calle Juan de Palafox y Mendoza  de forma segura, sonriente. A ella siempre la voltean a ver. Deshace con su sonrisa a la hosquedad más fuerte y el lento servicio de cualquier empleado malhumorado, transformándola en alegre presteza. Es a ella a quien le ocurren las cosas positivas. En … Continúa leyendo Fabiola Morales Gasca: Mi otra yo

Yessika María Rengifo Castillo: Las manecillas del reloj

 A Lili, la ajedrecista del tiempo, esta vez en el firmamento.  ¡Te extraño! Rubia de la historia. En los segundos de la historia y el rosal de la ocasión son los himnos de las estrellas resiliente, incansable del corazón viaje del tiempo, solamente ella. Fascinante como las estaciones del camino laboriosa como los minutos de la tierra soñadora como las caricias de la luna dulce como las melodías del tren dieciséis años no se olvidan frente al invierno del hoy. Porque son los legados del alma las manecillas del reloj en las sabidurías de la vida evocaciones del tiempo el … Continúa leyendo Yessika María Rengifo Castillo: Las manecillas del reloj

Bertha Serrano: La belleza del futuro

Algún lugar, entre el inicio y el fin del mundo a 21 de junio de 2066 Estimada Laura: Es una lástima que la felicidad y la emoción no entren en un sobre y mucho menos queden impregnadas en la tinta y el papel, pero eso es lo de menos, lo que importa son las buenas nuevas que tengo para compartir. ¿Recuerdas esa máquina del tiempo en la que tanto trabajé? Pues… ¡Funcionó! Ahora me encuentro en el mundo unos treinta años después y todo es tan distinto. Te preguntarás: ¿cómo es posible que Martina me escriba desde el futuro? Verás, … Continúa leyendo Bertha Serrano: La belleza del futuro

Cayla Carbonell Correa: Vuelta a mi origen

«Si pudieras volver al día de tu nacimiento, ¿lo harías? ¿Serías capaz de dejar todo lo que viviste con tal de volver al vientre de tu madre? ¿Abandonarías todos tus miedos, deseos, logros y problemas con tal de empezar desde el principio? Piénsalo bien, pequeña, el cómo acabes depende de tu respuesta.» Y razón no faltaba en las palabras de mi madre. Cuando tuve que decidir, no lo pensé dos veces, pues ya sabía lo que quería. Allí estaba yo, alimentándome de su pecho, riendo a carcajadas mientras sacudía un sonajero. Yendo por primera vez a la escuela, haciendo mi … Continúa leyendo Cayla Carbonell Correa: Vuelta a mi origen

Sara Montaño Escobar: Roedores

Mi cuerpo gira dentro del estéreo. De nuevo Juan me hizo correr sobre el CD. Dice que tengo partículas especiales, que puedo hacer retroceder el tiempo o adelantarlo. Todo empezó un día que me sacó de la rueda. Él estaba aburrido, como siempre. Ese día troté asustado. Estaba fuera de mi jaula. Fijé mi vista en un cuadro de la época victoriana. Me concentré lo suficiente para olvidar mi situación. Entonces ocurrió: debajo de mis patas se encendieron unas luces incandescentes. Nuestros cuerpos se disolvieron en partículas y aparecimos en las calles de Inglaterra. Dos horas después se activó el … Continúa leyendo Sara Montaño Escobar: Roedores

Aida López: La mujer que envejecía hacia atrás

Cuando me pidieron el documento de identidad, dudé un segundo antes de entregarlo. La mujer del control lo examinó con una sonrisa automática, luego alzó la vista y frunció el ceño. —Esto no coincide. Exhalé. No era la primera vez que lo oía. Mi cuerpo era de veintinueve años, pero en el documento, en exactitud la fecha de nacimiento, ponía setenta y dos. Era normal, el sistema aún no estaba diseñado para alguien que había vivido más tiempo del que aparentaba. —He viajado cuatro veces —aclaré, hastiada—. Eso debería constar en el registro. Ella asintió incómoda y tecleó. Por un … Continúa leyendo Aida López: La mujer que envejecía hacia atrás

Fernanda Jaqueline Galindo López: Tal vez mañana

Andrómeda despertó tras el efecto de la poción temporal. El mundo seguía ahí, suspendido entre árboles cubiertos de luz y flores abiertas como promesas. El aire, inmóvil, parecía contener la respiración del tiempo. Creyó haber fallado. Había querido regresar al instante donde fue feliz. Sin embargo, entre los cedros, se encontró a sí misma: cantaba con una calma que aún no conocía, libre de nostalgias. El pulso del viaje la alcanzó de pronto. No había vuelto atrás. Había cruzado apenas unos minutos hacia el futuro. Antes de que el paisaje se disolviera, encontró una nota escrita con su propia letra: … Continúa leyendo Fernanda Jaqueline Galindo López: Tal vez mañana

Ana Laura Corga: Iik’ y Lu’um

Para Victoria Fantasma Una, Iik’: se manifiesta como presión leve, zumbido, desplazamiento, movimiento, fluidez. La otra, Lu’um: peso, temperatura contenida, fuerza, piso, paciencia. Ninguna pensaba en sí misma como individua, eran condición, estado, preguntas sin respuestas. El tiempo no transitaba en un ciclo continuo, las atravesaba. Sin avanzar, vibrando fuerte. Viajar en él significaba moverse hacia atrás o hacia adelante, era cambiar de frecuencia. Cuando una nota se sostenía demasiado, el mundo se desajustaba. Cuando una vibración se encontraba con otra, el tiempo se abría. Y así se encontraron… El primero fue un sonido grave, casi subterráneo. Lu’um emitió sin … Continúa leyendo Ana Laura Corga: Iik’ y Lu’um

Azuena Robledo: Turno nocturno

La 1:00 a.m. A esta hora la terminal era apacible. Las pocas personas que esperaban sus corridas se habían acurrucado entre bultos y cobijas, tratando de dormir hasta su partida. Yo las contemplaba detrás de mi mostrador, me gustaba imaginar sus historias, quiénes eran y a dónde irían, pero lo que realmente hacía que amara este trabajo era este turno nocturno. La terminal era como un enorme animal dócil, tan lleno de vida, con su incesante actividad durante el día, pero por la noche, era ese dejo de nostalgia, modorra y expectación. Pensé que esta noche sería aburrida; hacía tiempo … Continúa leyendo Azuena Robledo: Turno nocturno