Xóchitl Olivera: Los hilos de la luna

Mi madre murió a las pocas horas de mi nacimiento, por eso me ha criado mi abuela. Vivimos solo nosotras dos, nos cuidamos, nos apapachamos y nos contamos secretos. Ella me habló de la luna como el lugar del que provenimos las mujeres, y como el sitio del eterno descanso para nuestras almas. Dijo que mi madre me mira desde allá, y que cargo conmigo un hilo de seda que nos conecta para toda la eternidad. De la luna se desprenden los hilos de todas las mujeres. Como ella cambia en sus fases, nosotras cambiamos de color. Nuestros hilos se tiñen de distintos colores. A veces son blancos como la espuma de las olas al romper contra la costa; otras, son iridiscentes y obedecen a la fuerza del sol; otras, suaves y delgadas como la seda de las polillas que resguardan sus nidos; a veces los hilos son rojos, gruesos, aromados. Tienen en su constitución la resistencia de las horas que construyen una vida. Mi abuela sabe de bordado. Dice que las mujeres se vuelven sabias cuando aprenden a unir los colores de sus hilos, y con ellos hacen el tejido que lo mismo les sirve para protegerse que para adornarse. Cuando una mujer comprende su propia sabiduría, con los mismos hilos de su vida sabrá tejer su mortaja.

Mi madre era sabia, por eso murió. Mucho tiempo pensé que mi vida le había robado la suya, pero mi abuela no me dejó creerlo así. Desde siempre me habló de mis colores, de mis hilos, de lo que mi madre estaba hecha, que es lo mismo de lo que estoy hecha yo. Nuestros hilos rojos llegaron a los nueve años, sin anunciarse. Mi abuela nos acunó con compresas de hierbas y baños de luna a las dos. Nos llevó descalzas a caminar sobre la tierra húmeda que era otra forma del cielo de noche. Nos enseñó a tomar los hilos de colores en la oscuridad y a bordarlos sobre nuestras piernas al amanecer. Nos enseñó a abrazar cada color, a asirlos por separado para poder trenzarlos después. Una mujer está hecha de todos los colores que la luna le pueda regalar. Con cada uno teje su vida y la entrelaza con la de las otras mujeres que también beben de la luna por las noches.

Tomar la mano de mi abuela era como tomar la mano de mi madre. Sentir su palma suave sobre mis dedos era atravesar el tiempo en infinita repetición. Cuando mi hilo rojo llegó por primera vez, el de ella se terminó. También pensé que lo había robado, pero no me dejó creerlo así: si su hilo rojo se iba era porque su tejido no necesitaba más ese color. Era mi vida la que debíamos bordar en adelante.

Desde la primera vez todo fue claro. Con total lucidez yo podía sentir una pequeña madeja que se movía en mi interior. Hacía cosquillas, era tibia, andaba en un vaivén a veces frenético y a veces calmo. Las fibras se unían y se apretaban en mi vientre, y pronto de entre mis piernas salía el hilo rojo que daría color a esa parte de mi tejido. Mi abuela me acariciaba, hablaba en otra lengua, le pedía a la luna que a través de mi vida creciera el tejido infinito que llevaba años creando el mundo. Porque los hilos rojos de todas las mujeres provienen del mismo origen en la luna, y se conectan para siempre, porque sirven como ancla para que las almas puedan volver al lugar del eterno descanso. Ahí duerme para siempre mi madre. Mis hilos están hechos de ella, tejo mi vida desde su parte de luna que me baña con las hierbas que crecen en la otra forma que toma el cielo de noche. Así como su hilo rojo teje mi universo, quizá en el futuro mi hilo rojo, que también es suyo y de mi abuela, tejerá el universo de la mujer que seguirá creando el mundo.

Xóchitl Olivera Lagunes (Ciudad de México, 1985) estudió la carrera de ingeniería agrícola en la UNAM. Ha tomado diferentes talleres de creación literaria. En 2019 estudió el diplomado en escritura literaria en Literaria- Centro Mexicano de Escritores. Ha publicado en la revista digital Cronopio, en El Universal de San Luis Potosí y una novela corta (Ojos de gato, 2016). En 2020 ganó el Premio Nacional de Novela Joven José Revueltas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s