Karen Hernández: Buñuelos

El velorio comenzó en punto de las cuatro de la tarde. Nadie había llegado aún, pero casi todo estaba listo, a excepción de la cena especial. Humedecí mis manos con un poco de leche para compilar las migajas de pan duro que estaban sobre la mesa y formé pequeñas bolitas para preparar unos ricos buñuelos. Mientras hacía las bolitas de pan, me di cuenta de que tenía ampollas en la palma de mis manos y una que otra quemadura entre mis dedos. No recordé el momento exacto en el que me había lastimado, así que sólo me sorprendió el hecho … Continúa leyendo Karen Hernández: Buñuelos

Yurisdeilis Velazquez: La cena fantasma

Era una noche oscura y tormentosa cuando Clara decidió preparar una cena especial para su familia. Había encontrado una receta en un antiguo libro de cocina que pertenecía a su abuela y que prometía ser un delicioso estofado de carne con especias misteriosas. Sin pensarlo dos veces, se dirigió al mercado para comprar los ingredientes. Al llegar a la tienda, notó que estaba casi vacía y se sentía un aire denso, pero no le dio importancia y compró todo lo necesario para preparar el platillo. Entre los ingredientes había un pequeño frasco con una etiqueta desgastada que decía “Especias de … Continúa leyendo Yurisdeilis Velazquez: La cena fantasma

Angela Eunice Sacalxot: Cazadoras

Agua cristalina llena de lodo, cultivos desechos, puertas abriéndose con chillidos de horror. Ya lo saben, las cazadoras, las monstruosidades y apariciones se colarán en cada ranura. Las más jóvenes aprenderán poco a poco, las ancianas no dejan de crear ni de enseñar. Quienes están listas ya van con las correas amarradas, armas en la espalda y cada una se transforma en la única fuerza latente, se asemejan a la belleza de un trueno en la oscuridad. La época más cruda del año ha llegado. Angela Eunice Sacalxot. Soy escritora de poesía y minificción, la lectura y los gatos se … Continúa leyendo Angela Eunice Sacalxot: Cazadoras

Laura V. Medel: Latido

Me incorporo bruscamente, perturbado mi sueño quedó. ¿Alguien tocó a la puerta? Se perpetúa una percusión. No hay rayo de sol atravesando mi ventana, el temor mis piernas tulló. Toc, ¿tocan la puerta?  Toc, toc, se escuchó.  Me encapsulo con torpeza bajo las sábanas, mi refugio nocturno son. El sonido agita su ritmo, más intenso se oye, “toc toc, toc toc…”. Toc ¿tocan la puerta?  Toc toc se escuchó.  Toc toc ¿en mi pecho?  Toc toc, ¡mi corazón! Laura V. Medel (Nezahualcóyotl, México, 1992). Soy escritora de microficción, ensayo y otros géneros literarios. Ilustradora amateur. Profesora de literatura. Estudié Filosofía … Continúa leyendo Laura V. Medel: Latido

Nohemi Damian de Paz: Sueño

Seguía moviendo los dedos erráticos en las cuerdas del violín. No podía dejar de disfrutar la música que se producía debajo de ellos. Tenía los ojos cerrados para centrarme en mis otros sentidos. Cuando finalmente decidí abrirlos, pude darme cuenta de que seguía encerrado en este lúgubre lugar. Fue un sueño, pensé, uno donde mis manos todavía estaban conmigo y no encerrados en aquel frasco de cristal que ese adefesio antropomórfico abre para acompañar su putrefacta comida. Hoy decidió comer mi dedo anular. Nohemi Damian de Paz. Soy licenciada en Literatura Hispanomexicana y estudiante de Ingeniería en Manufactura por la … Continúa leyendo Nohemi Damian de Paz: Sueño

estibaliz aespiraliz: Tierra que arde

Ver y reconocer, para entender y actuar. Reactivar la conexión del mundo de la creación humana con su ecosistema, para generar una simbiosis orgánica que como red continúe sosteniendo a la vida. Forjar conciencia sobre la forma en que hemos exigido a la Tierra y la huella que esto ha dejado; intentar una convivencia equilibrada entre humanidad y naturaleza, guardando una estrecha y respetuosa relación con las posibilidades de los bienes naturales del entorno que compartimos con otros seres vivos. Asegurar un mañana. estibaliz aespiraliz. Me interesa en explorar memorias del linaje femenino para intentar comprender nociones de pertenencia e … Continúa leyendo estibaliz aespiraliz: Tierra que arde

Jacko Aguila: 4 de marzo

Miré los restos sanguinolentos. Contrario a lo que creía, no eran de un rojo brillante; tenían más bien un tono quemado. La fragancia metálica apenas se percibía, pero lo acompañaba un toque agrio que me recordó la leche materna. Había deseado que esto ocurriera por la mañana, cuando fuera al baño; podría ser un asunto olvidado al quedar cubierto con el resto de mis desechos, uniéndose a la tierra y quizás florecer en un futuro no tan lejano. Mi compañera había repasado los riesgos de hacerlo durante el día; los lienzos blancos, sin duda, nos delatarían. Nunca ha sido seguro … Continúa leyendo Jacko Aguila: 4 de marzo