María José Escobar: Te esperaba todas las noches
Comenzó a esperar en el balcón dos horas antes de la hora habitual, y observaba cómo el deseo viraba bruscamente dentro de su cuerpo, como un mono enfurecido que se golpeaba contra los barrotes de la jaula. Juana Adcock Un día, cuando se dio por vencida, se dispuso a encontrar un objeto de deseo así fuera algo inasible. Ahí, se dijo, puedo verter todo lo que se desborda. Con esa resolución, por las noches miraba el techo y anhelaba; imaginaba todas las posibilidades y le ponía contentísima saber que su mente era capaz de recrear situaciones y hacer de cuenta … Continúa leyendo María José Escobar: Te esperaba todas las noches

