Paulina Fonseca: Pulpa

Se postra ante mí una noche larga Muerdo el higo y lo comparto Te beso con la pulpa entre los dientes y así en mi vientre te arraigo Estoy hambrienta de carne, (la nuestra compartida) quiero vino y sangre, pero regreso a la fruta mordida de centro suave y piel morada En las semillas te espero con el miedo maldito entre las piernas, la razón tácita, y mi vergüenza arrumbada Es tu encuentro el principio y el final, molécula con molécula se encadena, me vacío de ti y en ti me guardo, te atravieso sin cuidado Mordida tras mordida y … Continúa leyendo Paulina Fonseca: Pulpa

Paula Amaya: Letra en llamas

En el segundo piso de la calle 15, hay una habitación sin acceso a luz del sol. En el centro de la vivienda, el nicho de Ana está oculto, sin ventana que dé a un pasillo. Aunque la habitación tiene una gran puerta, es más bien usada como una catapulta para el mundo exterior. Absorta en su laptop, Ana navega por los foros donde semanas atrás había iniciado una discusión sobre la legitimidad de los versos de Sor Juana, encontrados en Portugal. Devota de la escritora, más que de la religiosa, argumenta que las fechas de los manuscritos coinciden con … Continúa leyendo Paula Amaya: Letra en llamas

Magda Calderón Rodríguez: Indeseada

Se tomó la cabeza con ambas manos al sentir el estallido en su cerebro. No era dolor, sino más bien como un rayo de luz que atravesó una micropartícula de sus neuronas y atravesó todo su cuerpo. Ella no entendía esa sensación, programada como estaba, para no sentir absolutamente nada. Al estallido inicial se sucedieron un sinnúmero de imágenes que vio con la memoria. Ella, desmemoriada de fábrica, estaba recordando lo no vivido jamás. ¿Qué era aquello? Colores brillantes, sonidos intensos, vibraciones que se repetían en bucle… y de pronto… las palabras. Desconocidas para ella que tiene un archivo mental … Continúa leyendo Magda Calderón Rodríguez: Indeseada

Mareli: Besos, amor

Se mira en el espejo mientras recorre con la yema de sus dedos su piel áspera, de colores opacos y agrietada, de intenso color blanco. Cada centímetro que observa de su reflejo, es un nuevo descubrimiento, nuevos relieves que jamás había experimentado, hasta llegar a su más íntimo secreto. Despierta y agitada, se sienta en la orilla de la cama, no sabía quién era, ni en dónde había estado tanto tiempo dormida, así que se dirige al baño, cierra la puerta y se despoja de su ropa, prenda por prenda hasta sentir un frío tenue que logra erizar su piel. … Continúa leyendo Mareli: Besos, amor

Jazmín Quijano: Marina

El mundo onírico tiembla  y nos acaricia ambas manos  Nos convence y sumerge en su espiral atemporal  Hay un silencio amargo   Que navega entre mis pies  Me recorre en susurros  Es mar sin gravedad  Nos arroja a un territorio que se evapora hirviente  Atravesando un cielo alto y frio  Permitiendo que me escurra y me extienda  Es mar sobre mi cuerpo  Lamiendo y relamiendo la piel   Siendo en falso  Corrompe lo sagrado  Lo intocable  Lo impetuoso  Con cinismo y mesura   Deja una mancha incolora  Lo abarca todo  Es espuma de mar  Se levanta nombrando un reino  Rumoreando bajo la almohada:   … Continúa leyendo Jazmín Quijano: Marina

Ada Lucero Henríquez Molina: Los árboles, el tepezcuintle y la palmera

En un lejano lugar de la ciudad de San Miguel existen un bosque en cuyo follaje reposaban muchas especies de animales como pericos, chiltotas, palomas, tortolitas rojas y entre otras muchas especies como guazalos, tigrillos, iguanas que hacían de aquel lugar un hermoso paraíso. Un hermoso día, el Roble, el Conacaste y una docena de árboles de Neem, quienes habían venido desde la India, notaron que desde la tierra estaba brotando un pequeño y diminuto retoño que entre piedras y ramas secas se abría paso. —¡Uuummm! —dijo el Roble con su roca —¿qué tipo de planta estará brotando allí?, ¿será … Continúa leyendo Ada Lucero Henríquez Molina: Los árboles, el tepezcuintle y la palmera

Gloria de la Soledad López Perera: La desconocida

No era la clásica mujer por la que los hombres se volverían locos. De baja estatura y rasgos comunes, se alejaba del prototipo exhibido en revistas y pasarelas. Pero cuando la conoció y la trató personalmente, supo que tenía algo que atrapaba, que seducía. No sabía si era su oscura e intensa mirada o la forma de apartar el pelo de su rostro. Tal vez fueran los lunares que se dibujaban en su mejilla o sus finos dedos que no paraban de jugar con el vaso de frío cristal. Aquella noche ella se hizo de rogar y, por mucho que … Continúa leyendo Gloria de la Soledad López Perera: La desconocida

Araceli Germán: El hilo de lo intangible

Desde que tengo memoria, he tenido un sueño recurrente que me ha acompañado durante dieciséis años. Un sueño que, por más que intenté descifrar, siempre terminaba dejándome con más preguntas que respuestas. Sin embargo, una noche fue diferente. Volví a soñar con él. Todo comenzó en un aeropuerto, un lugar que nunca se me había antojado como parte del escenario de mis sueños, pero ahí estaba yo, en la sala de espera, rodeada de mi familia. Desde mi asiento, pude observar las luces brillantes de la ciudad reflejadas en las puertas de cristal, parecían luciérnagas. Era de noche, y sentí … Continúa leyendo Araceli Germán: El hilo de lo intangible

Mihaela Ionela Badin: El deseo del viento

Anca había escuchado rumores sobre la antigua fuente de deseos, un relicario escondido en el centro de la ciudad donde nadie se atrevía a ir. Aquellos que se acercaban decían que no era el agua lo que cumplía los deseos, sino algo mucho más oscuro, algo que cambiaba la esencia de quienes pedían. Con el tiempo, las historias se habían transformado en leyendas, y las leyendas, en susurros de advertencia. Muchos decían que quienes se acercaban a la fuente regresaban diferentes, pero nunca con lo que realmente querían. En lugar de una satisfacción, sus deseos quedaban vacíos, como si el … Continúa leyendo Mihaela Ionela Badin: El deseo del viento