Elisa Moravis: Coolax
El aire del club aún le arde en los pulmones. Una neblina espesa cargada de Otnie-Beta, la más reciente comercialización de feromonas artificiales que los exclusivos asistentes del local aspiraban con deleite. El instante de inhalación es breve, el aire entra con un silbido sutil, llenando los pulmones de inmediato. El aroma químico, dulce y acre, lo invade todo, mientras un calor etéreo se despliega por la garganta, subiendo hacia la mente con rapidez. El efecto es como un latido lento que reverbera en el cuerpo. Robina se sintió satisfecha, salió tambaleándose hacia la calle antes de que la orgía … Continúa leyendo Elisa Moravis: Coolax

