Noah: El velo
Estaba en la cocina, preparando los bocadillos, cuando escuché el timbre. —¡Ya voy! —anuncié, enjuagando mis manos, frotándolas contra mi blusa y dirigiéndome a la puerta. Así comenzó el asedio. —¡Bienvenida! —saludé a mi hermana, abrazándola como cada vez que nos veíamos. —¡Hola! —me dijo ella, con igual cariño, besándome ambas mejillas. Y entonces sentí un aroma distinto. Un aroma que no conocía. Olía a lavanda, a pan horneado y a naranja. Dulce y ácido, su aroma me invadió y burbujeó bajo mi piel… —Esta es Sofía —presentó mi hermana a quien la acompañaba. Era una muchacha joven, de cabello … Continúa leyendo Noah: El velo

