Magda Calderón Rodríguez: Llena de vida, Viviana

I Si te tragas las pepitas de las frutas, te va a crecer un árbol en el estómago, le decían los adultos a Viviana cuando era pequeña. Ella abría mucho los ojos, no por miedo como sus primas, sino por la insaciable curiosidad e imaginación que siempre la caracterizaron. Las mentiras de los adultos se convertían para ella en inspiración durante las noches. Y cuando describía sus sueños, asustaba a todos. Tenía un sueño recurrente: imaginaba unas raíces que se hundían dentro de su estómago hasta salir por sus pies; y enormes ramas que se asomaban al exterior por sus … Continúa leyendo Magda Calderón Rodríguez: Llena de vida, Viviana

Karla Barajas: Gustos culposos

Reconozco que la mercadotecnia me lleva a comprar productos como una lata de sirenas con cuerpos fitness, en volumen, y atractivos. No me importa el sello de exceso de grasas, ni que contenga un 20 por ciento de soya mezclada con el ser marino o que las sirenas se extingan por mi consumo. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; 1982. Publicó Neurosis de los bichos (La Tinta del Silencio, 2017), Esta es mi naturaleza (Editorial Surdavoz, 2018), Cuentos desde la Ceiba (La Tinta del Silencio, 2019), Donde habitan las muñecas (Quarks Ediciones Digitales, 2021), Cenizas de los amordazados por el alba (EOS Villa … Continúa leyendo Karla Barajas: Gustos culposos

Cecilia Mogollón Villar: La señora de las manzanas

Con un cuchillo sin filo y ampollas en los dedos de ambas manos, Beti extrajo las semillas de la última de cinco mil manzanas. Tanta repetición de movimientos irritó su piel y gastó el filo del cuchillo. Pero la tarea estaba conseguida: reunió poco más de la dosis necesaria para que el cianuro contenido en las semillas de tan generosas frutas tuviera efecto letal. Meses hacía desde que la idea llegó a la mente de Beti, sin abandonarla; el mismo tiempo desde que sus vecinos empezaron a disfrutar deliciosas mermeladas y compotas de manzana, pasteles de manzana, almíbar de manzana, … Continúa leyendo Cecilia Mogollón Villar: La señora de las manzanas

Sandra M. Valdepeña: Me dicen biónica

Soy la mujer biónica, dicen, porque «tengo mil manos». Desde las cuatro de la mañana apagan la alarma y se empiezan a mover: cocinan, peinan, lavan. Después agarran el volante y manejan hasta la ciudad. Toman un bisturí, abren cuerpos, quitan órganos, arreglan órganos, vuelven a coser los cuerpos y salvan vidas. De regreso, les gusta pintar nubes. También «tengo mil ojos». Unos observan al bebé en la cuna, otros intentan ver una película. Hay un par que leen poesía, y algunos más están al pendiente del cielo. Me dicen biónica, al parecer también «tengo mil corazones». Uno ama a … Continúa leyendo Sandra M. Valdepeña: Me dicen biónica

Mayra Escamilla: God is a woman

When all is said and done, You’ll believe God is a woman. Ariana Grande.   La Diosa primigenia pensó largo rato. ¿Cómo podría mejorar lo que sus compañeros habían creado? Sabía que lo que ellos llamaban Hombre era todavía perfectible. Puso manos a la obra. Entonces, en vez de sólo cuatro mil terminaciones nerviosas, decidió poner ocho mil. El doble, para más placer. Además, este modelo podría tener orgasmos múltiples. ¿Qué era eso de que uno a la vez y luego tener que parar? Después de mucha experimentación y ajustes, la Diosa llegó al pináculo de su obra. Miró con … Continúa leyendo Mayra Escamilla: God is a woman

Mag Mantilla: Manifiesta

La criatura exclamó: —Lo que nos hace fantásticas, es que además de ser sirenas, hadas, ninfas, monstruas, zombis, nahualas, yerberas, curanderas, brujas y chamanas, siempre somos nosotras mismas cuando nos contemplamos con ternura, lúcidas de nuestros fabulosos matices y la luminiscencia de nuestra sustancia que nos nutre de la equivocación para convertirla en enseñanza. Mag Mantilla (Ciudad de México). Estudié Sociología y Estudios de la Mujer. Como soy muy curiosa siempre indago y cuestiono. Me apasiona la teoría feminista y el pensamiento de las mujeres. Docente de docentes universitarios y apasionada tallerista desde la pedagogía de la ternura radical. Realizo … Continúa leyendo Mag Mantilla: Manifiesta

Mijal Montelongo Huberman: Del miedo al amor hay solo un paso

Lea era encantadora de serpientes. Les hablaba, las alimentaba y hasta dormía con ellas. También las protegía cuando otras personas las querían matar. No se podía imaginar la vida sin su compañía. Si alguien le preguntaba desde cuándo sentía tanto amor por esos animales, ella les contestaba que siempre había sido así. Pero no era cierto. De pequeña, les tenía pavor.  Sus abuelas conocían su miedo y supieron que si continuaba así, su futuro estaría en peligro. Entonces, moldearon máscaras e hicieron trajes de serpientes y se los pusieron. Esperaron a que Lea caminara por una vereda cerca de un … Continúa leyendo Mijal Montelongo Huberman: Del miedo al amor hay solo un paso

Estelí Morales Huitzil: Mujer planta

No me he curado. Las grietas son más profundas que la última vez de la visita. No sé resanarlas. Pasé por el jardín, pero está deshecho. Las ramas atraviesan la tierra y las hojas secas se esparcen en el rastro que dejó tu presencia. Regresé al patio donde comíamos naranjas. El aire es ácido por aquellas podridas que yacen en el suelo. No me he curado, porque ya no soy mujer planta. La casa que guardo en mi vientre cruje a cada paso, retumban las ventanas. La casa que llora dentro de mí habitó fantasmas por años y ahora no … Continúa leyendo Estelí Morales Huitzil: Mujer planta

Mónica Delgado Solano: Tu voz habita en mí

Abrí los ojos tras una siesta y vi sentada a mi abuela al filo de mi cama. Me sonrió.  Mientras me incorporaba para sentarme le conté que estaba pasando un momento complicado. Le dije que necesitaba un abrazo y un consejo.  Insistió que nunca dudara de mí. De pronto, como si lo hubiera olvidado, sus brazos se agitaron y dijo que estaba servida la cena sobre la mesa.  Entusiasmada, me levanté a toda prisa en dirección a una taza de leche hirviendo y una pieza de pan dulce.  Tomé la taza y al voltear para decirle que me debía un … Continúa leyendo Mónica Delgado Solano: Tu voz habita en mí

Samantha Rojas: Avanzar

Camino. A veces olvido por donde debo ir. Sostengo mis brazos y piernas; cada uno de mis sentidos. Avanzo. Me aferro a la idea de continuar, aunque a veces me detengo. Renuncio y tejo lágrimas que caen al suelo, gritan mientras mi cabello se vuelve oscuro. Gritan hasta que logro levantarme. Luego renazco en una flor, una pequeña, que crece con algo de sol. Mi nombre es Samantha Rojas, nací en Guadalajara, Jalisco en el año de 1996. Soy licenciada en enfermería y me gusta escribir sobre literatura fantástica y de terror. He publicado en diferentes revistas como Anapoyesis, Hiperbole … Continúa leyendo Samantha Rojas: Avanzar