Raziel L. Castillo: Cáncer de rosas

Una alumna nueva se presentó en mi aula durante el almuerzo. Tengo la costumbre de dejar la puerta abierta para cualquier estudiante que quiera comer en compañía de otros que también están solos, para mí siempre es agradable tenerlos charlando con efusividad de diversos temas. Sheila, la alumna recién llegada y una de las más pequeñas, saludó cordialmente y tomó asiento junto a uno de los chicos, Juan Felipe. La mayoría de los alumnos presentes tenían más de catorce años, pero en estos momentos no parecían los adolescentes entusiastas que conocía. En su silencio noté preocupación general. Todos ellos tenían … Continúa leyendo Raziel L. Castillo: Cáncer de rosas

Nuria Chicote: Frecuencia deseada

Las torres de transmisión se alzan sobre la ciudad como las patas de un insecto de metal caído panzarriba. Casi nadie en Neova nota ya el zumbido que sale de ellas. Esa frecuencia, apenas perceptible, se ha fundido con los movimientos respiratorios de la urbe y sus habitantes inhalan, exhalan y anhelan siguiendo su compás. Ahora, la ciudad parece dormida; su respiración, sosegada. Lin Wei, en cambio, tiene los ojos abiertos de par en par. El ronroneo de las emisoras subliminales le taladra la nuca mientras sobre el techo de su apartamento parpadea la luz de su último implante cerebral, … Continúa leyendo Nuria Chicote: Frecuencia deseada

Magda Calderón Rodríguez: Indeseada

Se tomó la cabeza con ambas manos al sentir el estallido en su cerebro. No era dolor, sino más bien como un rayo de luz que atravesó una micropartícula de sus neuronas y atravesó todo su cuerpo. Ella no entendía esa sensación, programada como estaba, para no sentir absolutamente nada. Al estallido inicial se sucedieron un sinnúmero de imágenes que vio con la memoria. Ella, desmemoriada de fábrica, estaba recordando lo no vivido jamás. ¿Qué era aquello? Colores brillantes, sonidos intensos, vibraciones que se repetían en bucle… y de pronto… las palabras. Desconocidas para ella que tiene un archivo mental … Continúa leyendo Magda Calderón Rodríguez: Indeseada

Paula Amaya: Letra en llamas

En el segundo piso de la calle 15, hay una habitación sin acceso a luz del sol. En el centro de la vivienda, el nicho de Ana está oculto, sin ventana que dé a un pasillo. Aunque la habitación tiene una gran puerta, es más bien usada como una catapulta para el mundo exterior. Absorta en su laptop, Ana navega por los foros donde semanas atrás había iniciado una discusión sobre la legitimidad de los versos de Sor Juana, encontrados en Portugal. Devota de la escritora, más que de la religiosa, argumenta que las fechas de los manuscritos coinciden con … Continúa leyendo Paula Amaya: Letra en llamas

Mareli: Besos, amor

Se mira en el espejo mientras recorre con la yema de sus dedos su piel áspera, de colores opacos y agrietada, de intenso color blanco. Cada centímetro que observa de su reflejo, es un nuevo descubrimiento, nuevos relieves que jamás había experimentado, hasta llegar a su más íntimo secreto. Despierta y agitada, se sienta en la orilla de la cama, no sabía quién era, ni en dónde había estado tanto tiempo dormida, así que se dirige al baño, cierra la puerta y se despoja de su ropa, prenda por prenda hasta sentir un frío tenue que logra erizar su piel. … Continúa leyendo Mareli: Besos, amor

Mihaela Ionela Badin: El deseo del viento

Anca había escuchado rumores sobre la antigua fuente de deseos, un relicario escondido en el centro de la ciudad donde nadie se atrevía a ir. Aquellos que se acercaban decían que no era el agua lo que cumplía los deseos, sino algo mucho más oscuro, algo que cambiaba la esencia de quienes pedían. Con el tiempo, las historias se habían transformado en leyendas, y las leyendas, en susurros de advertencia. Muchos decían que quienes se acercaban a la fuente regresaban diferentes, pero nunca con lo que realmente querían. En lugar de una satisfacción, sus deseos quedaban vacíos, como si el … Continúa leyendo Mihaela Ionela Badin: El deseo del viento

Desirer Sanchez: Donde nacen las alas

Lynn estaba de pie en la cima de la colina más alta de su aldea, mirando hacia el horizonte donde las luces de Telysia, la ciudad flotante, danzaban en el cielo como estrellas atrapadas en una red. Su resplandor azul y dorado era visible incluso desde la distancia, un recordatorio constante de lo que estaba fuera de su alcance. —¿Sigues soñando con Telysia? —preguntó Kade, su hermano menor, mientras trepaba torpemente la colina para alcanzarla. —No es un sueño, Kade. Es una meta. —Lynn apretó los puños. Kade se dejó caer en la hierba, sacudiéndose el polvo de las botas. … Continúa leyendo Desirer Sanchez: Donde nacen las alas

María Fernanda León Medina: Meriba

Why you always go, but feel like my final destination? —Parece que lo descubrí. La constante de tus viajes, desapareces siempre antes de que aparezca la luna nueva, ¿qué es eso que me ocultas?, ¿qué es eso de ti que no me quieres contar? —Exageras, me haces sonar como que me transformo en algo monstruoso, pero tienes razón, desaparezco de mis amistades a conciencia cada cierto tiempo, pero no te debo explicaciones, ni a ti ni a nadie, lo que hago en privado, en las noches de luna nueva, es MI ASUNTO. Nos llevamos muy bien, me encanta estar con … Continúa leyendo María Fernanda León Medina: Meriba

Elisa Moravis: Coolax

El aire del club aún le arde en los pulmones. Una neblina espesa cargada de Otnie-Beta, la más reciente comercialización de feromonas artificiales que los exclusivos asistentes del local aspiraban con deleite. El instante de inhalación es breve, el aire entra con un silbido sutil, llenando los pulmones de inmediato. El aroma químico, dulce y acre, lo invade todo, mientras un calor etéreo se despliega por la garganta, subiendo hacia la mente con rapidez. El efecto es como un latido lento que reverbera en el cuerpo. Robina se sintió satisfecha, salió tambaleándose hacia la calle antes de que la orgía … Continúa leyendo Elisa Moravis: Coolax

Romy Riq: Noche de Navidad

“Navidad” despertó justo cuando las Perseidas cruzaban el cielo. En otros tiempos, habría sido un momento para disfrutar con una taza de café y soñar con un mundo distinto. Pero las Perseidas no eran naturales esa noche; eran ráfagas de fuego cruzado en una batalla que se desplegaba fuera del planeta. Y dentro de él, la calma estaba a punto de romperse. El aire se llenó de una estática inquietante, como si la atmósfera estuviera al borde de estallar. Navidad activó su exoesqueleto y revisó el estado del campo protector. La radio seguía muda, lo que no era una buena … Continúa leyendo Romy Riq: Noche de Navidad