Diana Thalia Jiménez Martínez: La vida que dejan los cascarones

Isabel llena una cubeta con cascarones de huevo mientras escucha un audio sobre la capacidad del carbonato de calcio para absorber metales pesados y contaminantes. Una vez que su contenedor está repleto, los acomoda en una pequeña malla que imita los filtros limpiadores que se colocaban en los afluentes del río. …Lerma fue, hace treinta años, el río interior más contaminado de México. Graciasa la lucha vecinal y al trabajo comunitario, ahora en su torrente habitan peces,anfibios y aves. De todo residuo puede brotar una esperanza. Así lo comprobaron lasdos mujeres que iniciaron este sueño. Cuando el audio y la … Continúa leyendo Diana Thalia Jiménez Martínez: La vida que dejan los cascarones

Ana Gabriela Morales Rios: Despertar arbóreo

Este granado ha permanecido a mi lado desde que era niña. Tenía 8 años cuando a mis pies rodó su primer fruto. Tal vez ya no lo recuerdes –la lluvia de los 42 días, la gran inundación–pero en aquel tiempo, fragores de agua y relámpagos, como conjuros antiguos perdidos en el tiempo, emergieron removiendo las raíces de los árboles dotándolos de movimiento. Hoy te parece habitual, pero presenciar los primeros despertares fue prodigioso: ver a sauces y jacarandas, robles y naranjos, desplazarse por los senderos que se reconfiguraban después de la destrucción, y elegir, como entes libres, acompañantes de vida, … Continúa leyendo Ana Gabriela Morales Rios: Despertar arbóreo

Daniela Lomartti: Un eclipse cubrió el valle de México y fue testigo de la esperanza

Su madre le enseñó que el futuro no se conquista: se cuida. Esa tarde, la joven buscó a su hermana pequeña. Aunque su abuela le advirtió que no fuera a las ruinas, Yolotzin deseaba encontrar a Citlali. El traje era incómodo, el casco pesado y los guantes le quedaban grandes. No se detuvo a pensar en ello. Más tarde, se percató de que la tormenta de ácido reventó las compuertas del canal solar. La chica conectó su núcleo-pulsera al centro de apoyo y susurró la clave “Flor de obsidiana”, así rastreó la ubicación de su hermana. En la pantalla del … Continúa leyendo Daniela Lomartti: Un eclipse cubrió el valle de México y fue testigo de la esperanza

Laura V. Medel: Día Cero

El planeta estaba deshabitado. La vida había terminado hace siglos. El único viaje en el tiempo posible ahora, sabían, era el rescate de los documentos.  Encontraron una nube con datos conservada en un “dispositivo inteligente”, la primera que habían logrado desentrañar.   ¿Qué fue de sus otras ancestras? Las  que se quedaron a vivir (¿condenadas?) en aquel planeta del que otras cuantas sí lograron escapar.  Revisaron la base de datos una vez estuvieron de regreso en la Nave Origen. Atónitas; el lector de lenguas muertas comenzó a leer la primer “noticia web” rescatada, escrita en español mexicano del siglo XXI: “3 … Continúa leyendo Laura V. Medel: Día Cero

Mayla Galilea Martínez: Matrioska

Llego tan temprano que afuera apenas amanece. Destellos naranjas, delgados y tenues, se asoman tras los ventanales del edificio y disparan directo hacia mis pies. Luz que veo, pero no puedo sentir, piernas heladas que me advierten de un posible calambre, manos tensas que deben moverse. Levanto el dedo índice y, con firmeza, toco la pantalla verde neón, hasta que el Sistema Biométrico para Control de Asistencia (SBCA) muestra mi nombre. La voz femenina me recibe. Bienvenida, gracias. Bienvenida, gracias. No despego el dedo durante un rato porque 1): La voz me resulta impersonal, aburrida y, por algún motivo que … Continúa leyendo Mayla Galilea Martínez: Matrioska

Miriam Roque: Encadenada del tiempo

Me absorbía mi propia sangre algo dentro de mí hacía explosión el reloj, ¡Tic-tac!, ¡Tic-tac!, me perseguía quería huir, concentrarme en aquello que desvanecía. No podía, encima de mí seguía ¡Tic-tac!, ¡Tic-tac!, como todos los días Las horas me querían tragar, llenas de archivos, máquinas y voces que no dejaban de cuestionar. Al tiempo por fin pude mirar oscuro, terrible, pavoroso; me reclamaba mi ser, me reclamaba mi cuerpo La explosión no cedía la sangre corriendo seguía “Treinta minutos más”, oí al horrible tiempo. Volví a la silla y al escritorio ¡Tic-tac!, ¡Tic-tac!, así permanecía su estruendo no desaparecía. Por … Continúa leyendo Miriam Roque: Encadenada del tiempo

Lorena Belmont Velázquez: Hilos bordados

¡Hoy por fin pude regresar en el tiempo! Ustedes se preguntarán cómo lo logré, tengo que decir con toda sinceridad y decepción que ni yo sé, creo que lo soñé. También se preguntarán a qué año y a dónde volví, por eso les pido que se queden y me acompañen a escuchar esta historia llena de respuestas. No es un día cualquiera en 1872 en la bellísima Oaxaca, era un día importantísimo para todas… Tengo que admitir que ya estaba muy cansada de tener pegada la aguja a los dedos de tanto bordar, casi no podíamos descansar, pero el descanso … Continúa leyendo Lorena Belmont Velázquez: Hilos bordados

Carol Sanjuan: Zombi

Llevo tres días trabajando en este reporte y no veo el maldito final. Tengo ganas de escribir un cuento, una novela, ¿por qué no? Aunque me quede igual de fea que la de los vampiritos esos, que después se hizo película y de tan mala se volvió de culto (ya casi nadie recuerda el libro), sería famosa, ganaría lo suficiente para irme al carajo. Porque no quiero trabajar aquí. Quiero que me deje de doler la estúpida cabeza. Quiero dejar de ver estos videos estúpidos para concentrarme en el reporte. Quiero dejar de despellejarme los labios que comienzan a arder. … Continúa leyendo Carol Sanjuan: Zombi

Cecilia Mogollón Villar: Fecha de caducidad

Cerraron la puerta de entrada con ella afuera. Su encrucijada estaba resuelta porque no había más opciones, solo un camino: el de la libertad. Y lo tomó tranquilamente, porque sabía que las jaulas no hacían cantar a las aves, sino llorar. Las húmedas paredes del sótano donde moría cada lunes conservaron su cartelera de corcho donde pendía una amarillenta hoja suelta de calendario. Marcaba la fecha de cierre para inscribirse en la universidad: 31 de enero del año 1996. Su horario de labores le impidió inscribirse hacia tantas primaveras y veranos, pero nunca más postergaría la vida. 25 años de … Continúa leyendo Cecilia Mogollón Villar: Fecha de caducidad

Karla Bautista: ¿Cuándo viviré?

Recorres la ciudad esperanzada Cosechas tus sueños en el camino Un trabajo que te deja sin tiempo de nada Sembradíos quemados del campesino Enajenada, con el corazón vacío La mente se vuelve un terreno baldío Sueñas con hacer arte llegando a tu casa Pero violento es el salario y te arrasa No hay tiempo para tu familia y eso te espanta Las jornadas crecen, eso les encanta Sentada, llamada tras llamada ¿Y las horas extras? Pagadas con una palmada Ellos no pierden su vida Siempre recuerdan la mirada de sus hijos Disfrutan la comida en sus platos Mientras uno se … Continúa leyendo Karla Bautista: ¿Cuándo viviré?