Azucena Robledo: Adela

Adela, aún abrazada al sueño, despierta con el aroma a café recién hecho que se cuela por debajo de la puerta. No ha amanecido del todo, los contornos de los muebles de su habitación en penumbra esperan los pasos que vendrán a vestirla y trenzarle el cabello; mujeres fantasmagóricas envueltas en su chal la toman en sus brazos y calladamente, la llevan con el hombre, aquel ser terrible cuya voz basta para que el caos reine. Una confundida Adela ve a hombres y mujeres caer fulminados entre humo y cañonazos. Adela llora, más basta una orden de su padre para … Continúa leyendo Azucena Robledo: Adela

Génesis García: Miedo

Tengo miedo. Tengo miedo de esto que está creciendo dentro de mí. Lo siento crecer y moverse, golpearme desde dentro, como si quisiera tener mi atención todo el tiempo. Lo siento hundiéndose entre mis costillas, aplastando mis órganos, quitándome el aire. Me ahoga por las noches, me hace devolver la comida por las mañanas, hincha mis pies, llena mi rostro de manchas y hace que mis pechos piquen y duelan constantemente. Todo duele, en realidad: mis pies, mis piernas, mi cabeza, mi espalda. Me duele respirar. Me duele vivir. Y esta cosa no se detiene, no tiene compasión. Aletea dentro … Continúa leyendo Génesis García: Miedo

Adriana Carrion-Carlson: Adela Fernández: escribana y genio

Sus palabras se deslizan por debajo de la puerta cerrada de la Fortaleza en Coyoacán. En sus letras plasmó los riesgos de vivir y la profundidad de lo insólito. Creó universos estéticos llenos de sorpresa y de argumentos agudos que no se arruinan con el tiempo. Sus ideas se convirtieron en figuras danzantes que aman la luz, son recuerdos vivos que emanan del edificio de piedra. Transformó nuestro mundo opaco en un universo etéreo y le imprimió un brillo diferente con su forma de narrar. Encontró su acomodo en el mundo y nos compartió su lirismo para guiarnos en la … Continúa leyendo Adriana Carrion-Carlson: Adela Fernández: escribana y genio

Yessika María Rengifo Castillo: No se fue

A Adela Fernández, luchadora incansable de himnos de historia. Sin miedo a los cánones que susurran las almas atormentadas del tiempo vuela como las águilas acariciando a la luna y el sol con los sentimientos y los pensamientos que aceleran al corazón.  En defensa de los hombres y de las mujeres indígenas que cuentan los días de laceración no ceso de andar en busca de la encantadora identidad. Los ríos del llanto no fueron ni serán el universo de sus senderos ante unas calles con sed de equidad. No se fue ella juega con las estrellas y las melodías de … Continúa leyendo Yessika María Rengifo Castillo: No se fue

Olivia Guarneros: Emprendedora

Ante la posibilidad de recibir al príncipe en la torre todas las noches, sin responsabilidad afectiva de por medio y con la agravante de perder cualquier oportunidad de un futuro prometedor, Rapunzel decidió huir y usó de cuerda su propio cabello. Lo vendió a la casa parisina de pelucas más famosa y con el dinero obtenido, emprendió una exitosa carrera como directora de orquesta. En los tiempos muertos que pasó encerrada en la torre, había leído que toda mujer debía procurarse una habitación propia y así lo hizo. Olivia Guarneros. Gané el concurso “Mujeres en vida” con “La cita” (2017), … Continúa leyendo Olivia Guarneros: Emprendedora

Ángeles Sanlópez: Cocinar juntas

Para mi amada familia. Pamela decide hacer pipián, busca el recetario que le regalaron un día en el super, pero no lo encuentra. Le pregunta a su hermana cuáles son los ingredientes necesarios y cómo prepararlo. Ella desde su cuarto, ocupada en sus quehaceres le grita lo que necesita y debe hacer. Pamela coloca todo frente a ella: chile guajillo del que pica y del que no pica, clavo, comino, jitomate, sal, ajo, cebolla, ajonjolí… Mira todo, se pone nerviosa, no lo piensa más y empieza a cocinar; siente una extraña confianza. Se mueve, corta, muele, cuela, toma las pizcas … Continúa leyendo Ángeles Sanlópez: Cocinar juntas

Mayra Escamilla: Alucinógeno

La mujer saca de su bolso amarillo un hongo vibrantemente rojo. El color de éste es la promesa inequívoca de un viaje como ningún otro. Ella lo prepara y lo consume. El sabor es primero agridulce, luego picante como la canela y se deshace en pequeñas burbujas efervescentes. La mujer entra en éxtasis. Siente un aleteo en el vientre y de sus entrañas pare una gran mariposa azul cobalto con líneas negras e infinitas en las alas. La mariposa retoza un momento sobre su cuerpo y luego se va. En su trayecto, despide canciones de ensueño cuyas notas quedan flotantes … Continúa leyendo Mayra Escamilla: Alucinógeno

Abita Chadi: Blanco y negro

Les conté a mis compañeros del orfanato que por las noches me visitaba un hada y un fauno para llevarme con ellos y se rieron de mí.  Elio, el fauno, me dijo que no valía la pena darles atención, que una bruja tan poderosa como yo no debía sentirse mal por lo que dijeran los mortales. Yo no sabía que era una bruja. Luna, el hada, me dijo que nací con ello y le creí.  Lo cierto es que todos los niños se burlaban de mí porque tenía un ojo negro y otro blanco. Las monjas decían que estaba maldita.  … Continúa leyendo Abita Chadi: Blanco y negro

Ana Gabriela Morales Ríos: Jamás Cumal

Estertor nocturno que fractura la superficie liberando una hoguera que avanza inexorable con su huella calcinante. ***** En el principio de los tiempos, cuando a Ceridwen le llamaron Cumal (mujer esclava), entendió que para los habitantes de Islandia su vida no tenía valor, sólo precio, pretendiendo deshumanizarla. Lejos de someterse huyó y, antes de lanzarse del acantilado, pidió a la oscura Diosa celta que le otorgara el poder de transmutar en materia venganza-redención. Ésta le ofreció el lóbrego abismo colmado de luciérnagas, estrellas aladas guías del inframundo. Su sepulcro fue la tierra misma que al paso de los años creció … Continúa leyendo Ana Gabriela Morales Ríos: Jamás Cumal

Miranda Campos: Dar de alta

—¿Por qué no la diste de alta? —el doctor le preguntó a su residente.  —Sólo usted está autorizado a firmar altas. Además, ¿cómo doy de alta a la muerte? —Pues así, póngale: agotamiento físico y emocional, ausencia de sensación de logro y pérdida de identidad personal por dobles jornadas y jornadas extenuantes de trabajo. Posible SPM, desbalance hormonal y búsqueda de aprobación. Se recomienda muchos líquidos y descanso. —Pero doctor, parece muy genérico y sesgado.  —Usted escríbale, ¿qué me va a venir a enseñar?, ¿ella es doctora? Antes de preferir seguir lidiando con lo desconocido, el residente  escribió y el … Continúa leyendo Miranda Campos: Dar de alta