Mónica Urbina Lagunas: Prohibido zambullirse
La playa El Caiman estaba abarrotada de familias que les había parecido muy buena idea pasar el domingo lejos de las obligaciones domésticas. El cielo se había empezado a llenar de nubes como el mar de bañistas que, sin temor a la temperatura del agua, se zambullían en ruidosos clavados. El viento sacudía las sombrillas, las mujeres sujetaban sus sombreros, se quitaban los lentes y miraban amenazantes al cielo como si así lo obligaran a despejarse. El ruido de las bocinas, las carcajadas y el crujido de las papitas se volvieron una especie de conjuro colectivo para espantar el pronóstico … Continúa leyendo Mónica Urbina Lagunas: Prohibido zambullirse

