Viridiana Ponce: Lista de pendientes

Parada en el tráfico mientras cambiaban las luces del semáforo, primero verde, luego roja, comencé a pensar el día que completé la lista, nunca lo hacía porque jamás contemplaba el tráfico, las horas extra del trabajo, los imprevistos, los pendientes que no anotaba y un largo etcétera. Escuchaba los “claxons”, ruidosos, los conductores gritando, acelerando y frenando de golpe para avanzar un metro, pero atascada ahí me acordé cuántas veces tuve que malabarear entre el trabajo y todas las responsabilidades. Cambió el semáforo, un coche se me metió. ¿Devolví la llamada al cardiólogo? ¿Me había modificado la cita o solo … Continúa leyendo Viridiana Ponce: Lista de pendientes

Joan Malinalli: Sobre el trabajo

Me pregunto, ¿quién inventó la expresión “ganarse la vida” como sinónimo de “trabajar”? ¿En dónde está ese idiota? Alejandra Pizarnik Mis ojos tristes en el fondo del retrete. Mis ojos turbios que devoran vacíos. Ávidas aguas estremecen mi carne. Aromas siniestros que revelan el hastío. Llega la noche extasiada de flores. Mi amor se tiende lejos de este mar cautivo. No pido al sol que sea más tiempo amable. La luna sabe de la soledad y el sueño. Estoy cansada de todo lo malo. Hombres que juegan a ser exorcistas. Beben alcohol como si fueran liendres. Hablan de mí con … Continúa leyendo Joan Malinalli: Sobre el trabajo

Verónica Miranda: La Tejedora

El zumbido persistía, un eco fantasmal que se colaba en el silencio que envolvía mi mundo desde el Gran Pulso Sónico del ’23. Tenía nueve años entonces, y el edificio donde vivía se había derrumbado, convirtiendo a mi madre en una de las novecientas víctimas de aquella catástrofe. Sobreviví bebiendo mi propia orina y comiendo tierra hasta que fui rescatada por una arañaboth. Logré superar los golpes y las heridas, pero la sordera fue una secuela inevitable. Ahora, a mis casi 41 años, La Neo CDMX aún exhibía las cicatrices de aquel evento, al igual que yo. Fui trasladada al … Continúa leyendo Verónica Miranda: La Tejedora

Mared Souverbille: Sin tiempo para soñar

Las manos me arden. El sudor me recorre. Fatiga, dolor y hambre. ¿Será este un buen precio? Trabajo para vivir, no tengo tiempo para soñar. Trabajo para no pensar, y aun así, el insomnio me abochorna. Estoy agotada de esta rutina. Ir y venir; se repite la escena. Estoy abrumada por el día. Pensar y castigar; mi cabeza no para. Quisiera soñar en breve, para no cortar mi usanza. No lo concibo, soñar es mi bonanza. Me perturba la intención, de congelar mis quimeras; pero el trabajo me chupa, consume mis fantasías. Por eso, quisiera soñar en breve, para no … Continúa leyendo Mared Souverbille: Sin tiempo para soñar

Jennifer Salmon Mondeja: La Bayamesa

Tengo un sueño: Empapelar la ciudad. Retratarte como una de mis chicas francesas En un momento eterno. Pintarte la boca, a la fuerza. Hacer que la lencería rusa gane la guerra ante el pantalón Que sostienes en tu mano. esclarecer tus bronceadas piernas A un blanco como el de tu pecho. enfocar las cintas que cuelgan, encaje delicado que mi mano puede destrozar con un simple clic de cámara. Alborótate el pelo, la perfección no existe. Voltéate, quiero capturar las olas del mar tatuadas en tus nalgas. Sonríe, eres el vivo retrato de tu madre: La sonrisa perfecta, la mirada … Continúa leyendo Jennifer Salmon Mondeja: La Bayamesa

Ana M. Galvez: Los orígenes

“Sopla, Annie, sopla más fuerte”, suena la voz de la madre. “Sopla con más fuerza, niña”, grita la abuela, sentada en una mecedora de mimbre. “¿Ya pediste los tres deseos?”, pregunta el padre mientras retiene, con los brazos extendidos, a la multitud de niños que se avalancha sobre el pastel. He repasado esta escena cientos de veces. Es mi cumpleaños número siete. Quisiera adentrarme en el video y susurrar en mi oído: “No es real. No soples”. Mis videos de infancia nunca fueron digitalizados, dependo de una videocasetera para reproducirlos. Hace un par de años, reuní algo de dinero para … Continúa leyendo Ana M. Galvez: Los orígenes

Éricka Zapata: Mal portadas

hemos salido de prisiónlas hermanas mariposa¡no nos reformó el sistemanos hizo mucho                peores!antes íbamos por justicianos golpearon maceraronnuestra mente a tonos grispor eso es que esta horaya tomamos la ciudadcubriéndola con el         mantode deseos                             iridiscentesexpulsamos       diamantinade nuestra mama            moradaregamos               glitter azulcon el aletear de alastechamos con  estrellitasconstelaciones incógnitasmalas y                 fosforescentesestas manos explorándoteparedes                roja furiosapintan                    re-vueltas            regandopasto de               Rosas metálicascabellos luz agitándosede la mano una con otranuestra única consigna¡no habrá espacio vacío!espectros            prisma colorhabitando cada huecoreplantamos el pasadorecuerdos para el futuropies que calientan la hogueraancestral, todas las nochescomo la ausencia           naranjabesada con nuestras lenguasmadres abuelas … Continúa leyendo Éricka Zapata: Mal portadas

Olivia Guarneros: Las deseantes

La venusina observó la Tierra, vestida con su traje de un radiante azul y desde las colinas de su planeta suspiró. Pensó en las palabras de su abuela: “Pide un deseo cuando la veas pasar y se cumplirá”. La chica anheló viajes interestelares. Conocer cada uno de los sistemas planetarios; escuchar los miles de sonidos producidos en ellos, sentir en la piel todas las experiencias que aquellos mundos pudieran proporcionarle. Desde la Tierra, Zarina se entretuvo con la aparición del primer lucero de la tarde: su tintineo iridiscente la hipnotizó con su belleza. Recordó la consigna de su madre: “Pide … Continúa leyendo Olivia Guarneros: Las deseantes

Evelyn Vega Gutiérrez: Anna

Anna era una chica muy simpática y alegre, de cuerpo esbelto, ojos verdes y cabello rojizo. Todo el que la conocía quedaba encantado. Trabajaba en el “Circo Invisible”, una compañía famosa que tenía muchos tipos de espectáculos. Las personas que iban a ver los actos quedaban fascinados, así que muchos regresaban al día siguiente para volver a ver todas las funciones. Anna era trapecista, usaba un leotardo amarillo de lentejuelas y se peinaba con flores. Siempre se veía en su espejo, aunque extrañamente había veces donde no se veía reflejada. Sabía que el espejo tenía algo raro, y eso la … Continúa leyendo Evelyn Vega Gutiérrez: Anna

Itzel Vega: La conexión con lo sagrado

Me desperté en la pradera del cielo, olía a benignidad veía  las flores más bellas eran las flores de los sentimientos más nobles, las quería todas, era tan largo el camino que infinito me pareció, la intención era más grande  que arranqué todas,  llegué al final  y otro camino se presentó, flores viejas con enredaderas espinosas  se arrastraban y me invitaban a tocarlas y llevarme cada flor  a pesar de no quererlas, eran las flores de las acciones olvidadas, de los anhelos destrozados, eran tantas y el dolor era evidente, mis manos se lastimaron y un viaje inició. Voy al … Continúa leyendo Itzel Vega: La conexión con lo sagrado