Daniela Caballero: La tinga picosa que no pica

Para Vale Ingredientes: 1 pechuga de pollo 2 ½ cebollas 2 jitomates rojos ½ paquete de puré de tomate 1 cubo de consomé de pollo ½ ajo 1 lata de chile chipotle sal al gusto 1 cda. de aceite 1 ingrediente secreto Preparación 1. Pon a cocer el pollo con media cebolla, medio ajo y un cubo de consomé. La cocina se calentará poco a poco, te recordará el abrazo cálido y la protección que sentías cuando eras niña. El olor que despedirá la cocción te evocará los días en cama, enferma, donde el único alivio era el caldo de … Continúa leyendo Daniela Caballero: La tinga picosa que no pica

María Gorodentseva: Velorio

La abuela murió de golpe. Lo último que recuerdo de ella es cómo se ajetreó en la cocina preparándonos bocadillos para el tren. Toda la familia había viajado a la ciudad para el jubileo de una tía segunda, solo mi abuela se quedó en casa. Dos días después de nuestra partida, una vecina se preocupó y entró en nuestra casa: la abuelita había yacido sin vida en la cama, las manos cruzadas en el pecho, en una isba helada y vacía. Por supuesto, inmediatamente regresamos al pueblo.  Los padres atónitos, especialmente mi mamá, a quien daba miedo mirar en aquellos … Continúa leyendo María Gorodentseva: Velorio

María del Carmen Trejo Colchado: 24 mujeres

La mesa estaba puesta en el centro del jardín. Aunque hubiéramos cabido todas dentro de la casa, decidimos cocinar afuera. Nuestras ocho invitadas llegaron juntas, a las siete de la mañana. Despuntaba el sol y la casa resplandeció con una blancura inusitada que encendió los corazones de las dieciséis ansiosas que esperamos el maravilloso encuentro. Mi madre ya tenía preparada una gran olla de café con canela y piloncillo. Mis sobrinas, mi hermana y yo llevamos en charolas un montón de piezas de pan dulce y fruta fresca. Abrazos infinitos. Alegría desbordada por los ojos. Palabras y risas nuevas. Caricias … Continúa leyendo María del Carmen Trejo Colchado: 24 mujeres

Diana Hernández: La primera cera

En la víspera del Día de Muertos, acompañaba a mamá y a mi abue al mercado. Al principio íbamos en el coche del tío Juanito. Él era taxista, le gustaba la tomadera y la cantada, era el más alegre de las fiestas y a mí siempre me consentía. Un día se mató en su carro, dijeron que fue por ir manejando borracho, pero luego él me dijo que no era cierto. Entonces tuvimos que ir en taxi porque a mi abue no le gustaba subirse a los camiones, era muy chaparrita y no alcanzaba los escalones. Al llegar al mercado, … Continúa leyendo Diana Hernández: La primera cera

Magda Calderón Rodríguez: Llena de vida, Viviana

I Si te tragas las pepitas de las frutas, te va a crecer un árbol en el estómago, le decían los adultos a Viviana cuando era pequeña. Ella abría mucho los ojos, no por miedo como sus primas, sino por la insaciable curiosidad e imaginación que siempre la caracterizaron. Las mentiras de los adultos se convertían para ella en inspiración durante las noches. Y cuando describía sus sueños, asustaba a todos. Tenía un sueño recurrente: imaginaba unas raíces que se hundían dentro de su estómago hasta salir por sus pies; y enormes ramas que se asomaban al exterior por sus … Continúa leyendo Magda Calderón Rodríguez: Llena de vida, Viviana

Karla Barajas: Gustos culposos

Reconozco que la mercadotecnia me lleva a comprar productos como una lata de sirenas con cuerpos fitness, en volumen, y atractivos. No me importa el sello de exceso de grasas, ni que contenga un 20 por ciento de soya mezclada con el ser marino o que las sirenas se extingan por mi consumo. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; 1982. Publicó Neurosis de los bichos (La Tinta del Silencio, 2017), Esta es mi naturaleza (Editorial Surdavoz, 2018), Cuentos desde la Ceiba (La Tinta del Silencio, 2019), Donde habitan las muñecas (Quarks Ediciones Digitales, 2021), Cenizas de los amordazados por el alba (EOS Villa … Continúa leyendo Karla Barajas: Gustos culposos

Yurisdeilis Velazquez: La cena fantasma

Era una noche oscura y tormentosa cuando Clara decidió preparar una cena especial para su familia. Había encontrado una receta en un antiguo libro de cocina que pertenecía a su abuela y que prometía ser un delicioso estofado de carne con especias misteriosas. Sin pensarlo dos veces, se dirigió al mercado para comprar los ingredientes. Al llegar a la tienda, notó que estaba casi vacía y se sentía un aire denso, pero no le dio importancia y compró todo lo necesario para preparar el platillo. Entre los ingredientes había un pequeño frasco con una etiqueta desgastada que decía “Especias de … Continúa leyendo Yurisdeilis Velazquez: La cena fantasma

Cecilia Mogollón Villar: La señora de las manzanas

Con un cuchillo sin filo y ampollas en los dedos de ambas manos, Beti extrajo las semillas de la última de cinco mil manzanas. Tanta repetición de movimientos irritó su piel y gastó el filo del cuchillo. Pero la tarea estaba conseguida: reunió poco más de la dosis necesaria para que el cianuro contenido en las semillas de tan generosas frutas tuviera efecto letal. Meses hacía desde que la idea llegó a la mente de Beti, sin abandonarla; el mismo tiempo desde que sus vecinos empezaron a disfrutar deliciosas mermeladas y compotas de manzana, pasteles de manzana, almíbar de manzana, … Continúa leyendo Cecilia Mogollón Villar: La señora de las manzanas

Yessika María Rengifo Castillo: Delicias del pacífico, el arroz con coco

A las cocineras de las tierras olvidadas con corazones sin fronteras. Blanco como las nubes Y tan misterioso como las mañanas Entre la alegría y la nostalgia Cocido entre la leche Y las almejas del coco Sazonado con la panela o la Coca Cola Y las mágicas uvas pasas El arroz con coco Endulza el alma. En compañía del viajero incansable de las costas Y la proteína de la vida El pescado frito Crocante como los rayos del sol ¡Acompaña! Ese amor del seductor arroz Y el fascinante coco Sin su agua perdida. Y, el plátano verde no falta Como … Continúa leyendo Yessika María Rengifo Castillo: Delicias del pacífico, el arroz con coco

Dulce María Solis Téllez: Receta desde el exilio

Amasar las tormentas oculares y sazonarlas con la morriña culinaria. Añadir una pizca de añoranza desde el águila al quetzal y pochar en el Anáhuac compartido. Marinar en el hipocampo los cláxones en español, caramelizar el ladrido desolado de los perros callejeros y el crujir del aceite. Batir los lamentos de los pollos recién matados y abrazarlos con plantas medicinales. Untar todos los ingredientes en los techitos de colores del mercado. Continuar emulsionando dos culturas en una sola persona, pero permitir escalfar su esencia. Finalmente, poner en baño maría la corteza cerebral y los sueños. Para la decoración, aromatizar el … Continúa leyendo Dulce María Solis Téllez: Receta desde el exilio