Ana Laura Corga: 9 lunares, 4 sangres, 1 grito

Siempre decían que el fin del mundo venía. Hubo tantas fechas que dejaron de importar. Hasta que un día, llegó. No hubo explosión ni estruendo, sólo un silencio que caló hasta los huesos. Ella —última habitante de un barrio de Tlalpan—, guardó lo importante en cajas: recetas con chiles y especias, diarios de lucha, mapas de rebeldía, cantos, poemas y cuentos de mujeres. Cavó una bodeguita bajo el oyamel, la encementó y puso una puerta de acero. Cerró la puerta con un mensaje: “9 lunares, 4 sangres, 1 grito. Sólo entonces abrirá”. La cerró sin lágrimas, preparó té de 7 … Continúa leyendo Ana Laura Corga: 9 lunares, 4 sangres, 1 grito

Nikte Requejo-Mendoza: Vapor violeta

¿En qué momento el deseo salió del cuerpo manifestándose como un vapor violeta? Un vapor tibio, denso, que no ardía ni empujaba: temblaba. Un hilo leve que ascendía desde el estómago y se alojaba, casi imperceptible, en la vulva. No pedía paso. Solo vibraba, como si preguntara: ¿puedo existir? Tal vez todo comenzó con esa pregunta. O con una semilla que brotó antes de tiempo, arrancada del cuerpo por manos que confundieron protección con silencio, y cuidado con control. El vapor nació sin forma, sin contorno, sin mapa. Lo que pudo ser deseo fue convertido en sombra. Lo que pudo … Continúa leyendo Nikte Requejo-Mendoza: Vapor violeta

Ángeles Sanlópez: Encuentro

Risa entró corriendo al metro. El viaje a Chapultepec la llenaba de emoción; era domingo y todo parecía nuevo. Su padre la tomó de la mano y juntos subieron. Ella se sentó sola en una de las sillas verdes de bio-plástico, mirando fascinada por el ventanal cómo la ciudad se encogía mientras el tren aceleraba sobre las vías. Cuando la mujer subió, la notó de inmediato. Llevaba una mochila con un llavero de Hello Kitty que flotaba suavemente a su alrededor. Risa sonrió. Luego observó su short negro con detalles violeta neón que pulsaban con su ritmo cardíaco. Pensó que … Continúa leyendo Ángeles Sanlópez: Encuentro

Guillermina Murillo Barriga: Mundo sensible

El mundo no se acabó tras la pandemia derivada del COVID-19. Yo sí quería que se acabara el mundo, pero los lideres políticos y espirituales dictaron que “el mundo como lo conocíamos se acabó para darle paso a uno más sensible”, pero se perpetuaron las desigualdades y se sostuvieron en el poder los mismos. Los demás seguimos tambaleantes sobre pendientes infinitas. Desde el confinamiento, generé un vínculo con mi smartphone y le lloré cuando me falló, pero lo sustituí porque así funciona el mundo sensible: remplazando objetos y vínculos. Yo no quería ser dependiente de la tecnología y quise regresar … Continúa leyendo Guillermina Murillo Barriga: Mundo sensible

Jacqueline Campos: La bisnieta de las brujas y los cisnes salvajes

Una madrastra mandó a doce huérfanos a vivir a una casona lejos del padre C. Andersen. Elisa la hermana mayor que tenía bisabuelas consideradas brujas, cuidó a sus once hermanos. Al paso de tiempo los miró tristes, porque no conseguían pareja; elloscreyeron la causa era un hechizo. Elisa fatigada de mirar que sus hermanos no comprendían la dinámica de las relaciones afectivas contemporáneas, descubrió un nicho de oportunidad; se encerró en su habitación y no salió por tres días y sus noches, no comió, sólo el sonido de las teclas se escuchó. Luego, salió con una carpeta roja, cuyo contenido … Continúa leyendo Jacqueline Campos: La bisnieta de las brujas y los cisnes salvajes

Diana Thalia Jiménez Martínez: La vida que dejan los cascarones

Isabel llena una cubeta con cascarones de huevo mientras escucha un audio sobre la capacidad del carbonato de calcio para absorber metales pesados y contaminantes. Una vez que su contenedor está repleto, los acomoda en una pequeña malla que imita los filtros limpiadores que se colocaban en los afluentes del río. …Lerma fue, hace treinta años, el río interior más contaminado de México. Graciasa la lucha vecinal y al trabajo comunitario, ahora en su torrente habitan peces,anfibios y aves. De todo residuo puede brotar una esperanza. Así lo comprobaron lasdos mujeres que iniciaron este sueño. Cuando el audio y la … Continúa leyendo Diana Thalia Jiménez Martínez: La vida que dejan los cascarones

Ana Gabriela Morales Rios: Despertar arbóreo

Este granado ha permanecido a mi lado desde que era niña. Tenía 8 años cuando a mis pies rodó su primer fruto. Tal vez ya no lo recuerdes –la lluvia de los 42 días, la gran inundación–pero en aquel tiempo, fragores de agua y relámpagos, como conjuros antiguos perdidos en el tiempo, emergieron removiendo las raíces de los árboles dotándolos de movimiento. Hoy te parece habitual, pero presenciar los primeros despertares fue prodigioso: ver a sauces y jacarandas, robles y naranjos, desplazarse por los senderos que se reconfiguraban después de la destrucción, y elegir, como entes libres, acompañantes de vida, … Continúa leyendo Ana Gabriela Morales Rios: Despertar arbóreo

Daniela Lomartti: Un eclipse cubrió el valle de México y fue testigo de la esperanza

Su madre le enseñó que el futuro no se conquista: se cuida. Esa tarde, la joven buscó a su hermana pequeña. Aunque su abuela le advirtió que no fuera a las ruinas, Yolotzin deseaba encontrar a Citlali. El traje era incómodo, el casco pesado y los guantes le quedaban grandes. No se detuvo a pensar en ello. Más tarde, se percató de que la tormenta de ácido reventó las compuertas del canal solar. La chica conectó su núcleo-pulsera al centro de apoyo y susurró la clave “Flor de obsidiana”, así rastreó la ubicación de su hermana. En la pantalla del … Continúa leyendo Daniela Lomartti: Un eclipse cubrió el valle de México y fue testigo de la esperanza

Valentina Eboli: Mi reino por un chocolate

Inició en 2028 con la imposición biométrica. Yo tenía 15 años, me capturaron cuando iba acamino a la tienda, tenía antojo de chocolate; éramos cientos de mujeres, fuimos sometidas a diferentes exámenes para conocer nuestra capacidad reproductiva, nos llevaron a las salas de inseminación, fuimos alimentandas por medio de tubos, nos mantenían en la misma postura sostenidas por abrazaderas y planchas metálicas. Apenas terminaba un ciclo, iniciaba otro. A los productos del alumbramiento los dividían, si eran mujeres iniciaban su vida laboral preparando licuados y colocando sondas desde los 6 años, a partir de su primera regla, se unían a … Continúa leyendo Valentina Eboli: Mi reino por un chocolate

Ophidana (Daniela Berdejo Medina): Ella

El regalo cayó, como si lo hubieran enviado los mismos dioses, en el ombligo de la luna. Yfue trasladado prontamente a una facultad secreta en la isla de San Juan de Ulúa. Era la respuesta a años de investigaciones truncas en ingeniería genética, pues jamás habían podido replicar un útero. Y ELLA era una matriz universal. Por años la vi sufrir en silencio, embarazo fallido tras embarazo fallido. Y el día que por fin lograron una inseminación artificial exitosa, sentí mi alma reflejada en el dolor de sus trespupilas amarillas. Fue una decisión irracional, nacida de la entraña. Jamás debieron … Continúa leyendo Ophidana (Daniela Berdejo Medina): Ella