En Chihuahua, Marisela,
reclamó justicia en vida;
la mataron, más su vela
continuó siempre encendida.
Por el Hades caminaron,
hasta el río del olvido;
y por Rubí preguntaron,
sin rastro del ser querido.
Luzbel no les dio cuartel,
más cedió ante su mirada;
buscó la Muerte con él,
sin hallar a su adorada.
San Pedro un WhatsApp mandó:
—¡Rubí te espera en el cielo!
Hasta la Muerte lloró
al verlas darse consuelo.
Adriana de Jesús Casas Moreno: Soy neuropsicóloga mexicana, amo escribir sobre la complejidad de la mente. Gané el premio Narrativa Los Masticadores 2025 y publiqué mi libro de terror Archivo El Pabellón. Y con las calaveritas expongo mi descontento ante las injusticias.

