Qué lástima que me llames pobre
que uses un adjetivo para catalogarme
siendo una persona que bajo esta categoría esconde
la riqueza de mil culturas y la sabiduría de mis ancestras.
Te pregunto ahora ¿Qué es ser pobre?
si ante la miseria de sueldos de dar risa
de una clase que apuñala por la espalda
doble moral, cultura superficial
y así nos levantamos día a día
tratando de borrar un rostro
y construir encima de éste
uno con sonrisa de mármol
apariencias solamente.
Qué lástima que en una palabra pueda haber tanto desprecio y rechazo
Las pobres no existimos, sino antes de ello, existe la injusticia, la mediocridad, la ignorancia y la poca posibilidad de obtener los beneficios que la moneda física impone.
Qué lástima que utilices un concepto para diferenciarme
Porque no soy una palabra, ni adjetivo, ni concepto
Soy vida, tiempo y universo
Porque la supuesta riqueza económica no ennoblece la sangre ni la purifica
Y si esa supuesta pobreza nos visibiliza
¿Quién es más pobre?
Tú que alimentas con una palabra la exclusión o yo que no tengo el dinero
para satisfacer al mercado podrido en vanidad.

Ana Victoria Hernández Contreras es gestora cultural. Apasionada por la lectura, la escritura y la mediación cultural, Ana Victoria ha participado en cursos y diplomados vinculados al periodismo cultural, la gestión con perspectiva de género, los derechos culturales y la formación de promotores sociales. Su práctica profesional se caracteriza por una profunda vocación educativa, una visión crítica y una convicción firme en el poder transformador del arte y la cultura.

