Paola Flores: El nido
La presión es rítmica e imponente. Un enjambre de avispas enfurecidas que se deja caer en mi coxis. Colapsan mis rodillas y me diluyo en un arroyo de agua tibia. Estoy sola, sola, solísima. Mis hombros derrotados abrazan la sangre y el dolor. Mis empeines sostienen mi peso, la fuerza de sus raíces se detona y de un solo movimiento revienta el azulejo frío. Coloco mis manos temblorosas en la entrada de mi vagina. El tiempo se detiene, sólo existe el nido que se desprende de mi útero, se desliza paciente hasta llegar a mis manos. Estoy desposeída, una espectadora … Continúa leyendo Paola Flores: El nido

