Azucena Robledo: Adela
Adela, aún abrazada al sueño, despierta con el aroma a café recién hecho que se cuela por debajo de la puerta. No ha amanecido del todo, los contornos de los muebles de su habitación en penumbra esperan los pasos que vendrán a vestirla y trenzarle el cabello; mujeres fantasmagóricas envueltas en su chal la toman en sus brazos y calladamente, la llevan con el hombre, aquel ser terrible cuya voz basta para que el caos reine. Una confundida Adela ve a hombres y mujeres caer fulminados entre humo y cañonazos. Adela llora, más basta una orden de su padre para … Continúa leyendo Azucena Robledo: Adela

