Angela Eunice Sacalxot: Cazadoras

Agua cristalina llena de lodo, cultivos desechos, puertas abriéndose con chillidos de horror. Ya lo saben, las cazadoras, las monstruosidades y apariciones se colarán en cada ranura. Las más jóvenes aprenderán poco a poco, las ancianas no dejan de crear ni de enseñar. Quienes están listas ya van con las correas amarradas, armas en la espalda y cada una se transforma en la única fuerza latente, se asemejan a la belleza de un trueno en la oscuridad. La época más cruda del año ha llegado. Angela Eunice Sacalxot. Soy escritora de poesía y minificción, la lectura y los gatos se … Continúa leyendo Angela Eunice Sacalxot: Cazadoras

Mag Mantilla: Manifiesta

La criatura exclamó: —Lo que nos hace fantásticas, es que además de ser sirenas, hadas, ninfas, monstruas, zombis, nahualas, yerberas, curanderas, brujas y chamanas, siempre somos nosotras mismas cuando nos contemplamos con ternura, lúcidas de nuestros fabulosos matices y la luminiscencia de nuestra sustancia que nos nutre de la equivocación para convertirla en enseñanza. Mag Mantilla (Ciudad de México). Estudié Sociología y Estudios de la Mujer. Como soy muy curiosa siempre indago y cuestiono. Me apasiona la teoría feminista y el pensamiento de las mujeres. Docente de docentes universitarios y apasionada tallerista desde la pedagogía de la ternura radical. Realizo … Continúa leyendo Mag Mantilla: Manifiesta

Mijal Montelongo Huberman: Del miedo al amor hay solo un paso

Lea era encantadora de serpientes. Les hablaba, las alimentaba y hasta dormía con ellas. También las protegía cuando otras personas las querían matar. No se podía imaginar la vida sin su compañía. Si alguien le preguntaba desde cuándo sentía tanto amor por esos animales, ella les contestaba que siempre había sido así. Pero no era cierto. De pequeña, les tenía pavor.  Sus abuelas conocían su miedo y supieron que si continuaba así, su futuro estaría en peligro. Entonces, moldearon máscaras e hicieron trajes de serpientes y se los pusieron. Esperaron a que Lea caminara por una vereda cerca de un … Continúa leyendo Mijal Montelongo Huberman: Del miedo al amor hay solo un paso

Estelí Morales Huitzil: Mujer planta

No me he curado. Las grietas son más profundas que la última vez de la visita. No sé resanarlas. Pasé por el jardín, pero está deshecho. Las ramas atraviesan la tierra y las hojas secas se esparcen en el rastro que dejó tu presencia. Regresé al patio donde comíamos naranjas. El aire es ácido por aquellas podridas que yacen en el suelo. No me he curado, porque ya no soy mujer planta. La casa que guardo en mi vientre cruje a cada paso, retumban las ventanas. La casa que llora dentro de mí habitó fantasmas por años y ahora no … Continúa leyendo Estelí Morales Huitzil: Mujer planta

Cristina Perbian: Magnolia

Me abrí ante el acompasamiento de su flor. No one else can make me feel, the colors that you bring. La blancura de sus labios se deslizó melodiosamente en mi carne. Mis dedos se estremecieron en la delicadeza de su pecíolo. La fragancia envolvente que emanaba prefirióel cielo oscuro, potenciándose. El movimiento de su cuerpo con el mío, oscilante. Sus hojas,llevadas por el viento, mecían con brío mis suspiros. Nos sembramos. El rubor de su centroabrazó mi flor. El rocío de las hojas anidando entre mis piernas. Stay with me while we grow old, le canté al oído, antes de … Continúa leyendo Cristina Perbian: Magnolia

Karla Arroyo: Elemental

Laiñiú encontró una hoja de papel conservada dentro de una cápsula casi intacta. Se había aventurado a ir a las ruinas y revolver escombros, a pesar de que pudieran rastrearla. Era el manuscrito redactado por puño y letra de Vagnigh, la primera mujer nacida en la era 6.  No imaginó que aquel tesoro, era el manifiesto que recitaban en la comuna secreta, la prueba que necesitaban los incrédulos. Después de todo, era el único rastro que quedaba de los árboles y estaba en sus manos. Emocionada pronunció: Ella como la luna y sus ciclos / expansión del universoes de agua … Continúa leyendo Karla Arroyo: Elemental

Olivia Guarneros: Razón de peso

Mabel empujaba el carrito de las compras, al tiempo que, en el extremo contrario del pasillo, aparecía Rubén: apuesto, distinguido, interesante. Los dos avanzaban con lentitud; escogían entre los diferentes estantes, jabón, pasta de dientes, el enjuague bucal. Mabel encendió con discreción su Alexa en modo escáner. Al llegar al centro del pasillo las miradas de los dos se cruzaron. Un destello apareció en sus ojos. Caminaban con la inquietud de que el otro volteara. El dictamen del asistente personal murmuró en los audífonos inalámbricos después de evaluar las compras: “vegano, antisistema, aliado”. Mabel sonrió emocionada. Casi al final del … Continúa leyendo Olivia Guarneros: Razón de peso

Laura V. Medel: Reflejo

Se situó frente al espejo. Notó de inmediato un haz de luz atravesando su frente. Desconcertada, palpó cada centímetro de su rostro, pero el tacto se le malogró; descubrió que no podía sentir parte alguna de su cuerpo, aunque sí el temor y la angustia. «¿Acaso he muerto?», preguntó para sus adentros. «Pero mi pensamiento sigue», dudó. De pronto, su reflejo comenzó a moverse con independencia para luego quebrantar el silencio: —¡Mamá! Hay una silueta rara marcándose en el cristal. ¡Ven rápido a verla! Laura V. Medel (Nezahualcóyotl, México, 1992). Soy escritora de ensayo, microficción y otros géneros literarios. También … Continúa leyendo Laura V. Medel: Reflejo

Mónica Delgado Solano: Tu voz habita en mí

Abrí los ojos tras una siesta y vi sentada a mi abuela al filo de mi cama. Me sonrió.  Mientras me incorporaba para sentarme le conté que estaba pasando un momento complicado. Le dije que necesitaba un abrazo y un consejo.  Insistió que nunca dudara de mí. De pronto, como si lo hubiera olvidado, sus brazos se agitaron y dijo que estaba servida la cena sobre la mesa.  Entusiasmada, me levanté a toda prisa en dirección a una taza de leche hirviendo y una pieza de pan dulce.  Tomé la taza y al voltear para decirle que me debía un … Continúa leyendo Mónica Delgado Solano: Tu voz habita en mí

Andrea Domínguez Saucedo: Pachamama SA de CV

Mientras repartía la comida en tres platos habló La Primera Mujer: — Ayer uno de los engranes se atoró. Provocó tormentas atípicas en varios lados, al final pude arreglarlo, además, los birlos de una máquina se zafaron, todos al mismo tiempo. Suspendí un rato el sistema de refrigeración… hasta acá se escuchaban las quejas, no es mi culpa que no leyeran el manual. A ti, ¿cómo te fue?— preguntó a La Segunda: — Lo de siempre, la administración de recursos es difícil, cada vez peor, andamos compensando, pero se acaban las opciones. Tenemos especies en situaciones tan frágiles que… ¿Y … Continúa leyendo Andrea Domínguez Saucedo: Pachamama SA de CV