Magda Calderón Rodríguez: Ellas se sabían agua
Al amanecer, una diminuta gota de agua se fue acercando lentamente a la Tierra, abriéndose paso a través de las escasas nubes. Parecía que, de tan pequeña, se evaporaría en el aire, pero no fue así. Era una gota espesa que cayó en una hoja marchita igual de diminuta, se diluyó a su alrededor y alcanzó a humedecer la tierra seca y agrietada. En un instante, el color de la tierra cambió de un tono casi grisáceo a un marrón oscuro. Y la hoja pareció despertar de su agonía y erguirse un poco, agradecida. A lo largo de esa mañana … Continúa leyendo Magda Calderón Rodríguez: Ellas se sabían agua

