Liliana Santiago Ramírez: Camino Caliente

Había pasado mucho tiempo desde que cayó la última gota de lluvia en La Mesilla y aunque las lluvias eran muy escasas la gente no se iba. Cuando Aarón nació era un periodo de abundancia y las lluvias traían un nuevo renacer, pero  ahora era diferente, la sequía y la escasez de agua hacían imposible el cultivo y los pocos manantiales que tenían se estaban secando. El padre de Aarón estaba preocupado por la falta de trabajo y la falta de alimentos así que decidió irse a un pueblo cercano e Hipólita, su esposa, se quedó al frente de la … Continúa leyendo Liliana Santiago Ramírez: Camino Caliente

Diana Hernández: Calavespeculativa literaria

Estaba la muerte ofuscada planeando su próxima jugada. Iría tras las Especulativas,  este año no se le escaparían. Le valió que estuvieran ocupadas, sacando una nueva antología. Ellas, de forma astuta, la distrajeron. Mayra le dio clase de inglés, le hizo examen y le puso cero.  Ángeles muy decidida, a la Catrina le habló de literatura, y también de mujeres en la historia. Analau fue muy precisa, dominó el balón y metió goliza. La flaca no supo por dónde, le estaban dando una paliza. Las Especulativas al verla triste, le hablaron de su colectiva. Le contaron de minificciones y escrituras, … Continúa leyendo Diana Hernández: Calavespeculativa literaria

Alejandra Tello: Vino la muerte a buscarme

Vino la muerte a buscarme, pensando que estaba sola. Y lo que ella no sabía es que estaba en compañía  de la comunidad especulativa, escribiendo sobre nosotras. Anduvo toda la noche,  hasta que dio con nuestra reunión. Quiso llevarnos a todas, pero le pedimos silencio; que levantara la mano, dijimos, si quería dar su opinión. En ese momento se hablaba del derecho a tomar la palabra, de la lluvia y del futuro, también de la ciencia ficción. Ella se sentó muy seria (cruzados los huesos de manos y piernas), frunciendo en instantes las cuencas  (oscuras, vacías e inmensas). Ahí, escuchó … Continúa leyendo Alejandra Tello: Vino la muerte a buscarme

Bárbara Santana: Calaverita Especulatibia

En mundos de fantasía las mujeres se congregan, sus historias nos entregan, crean magia en travesía. De horror y de poesía, escriben ciencia ficción con maestría e intuición. La Muerte las ve escribir, y no puede resistir, su talento y su visión. Son las Especulativas  mujeres que se reúnen y a la Catrina conmueven, con sus tramas sugestivas. Entre brujitas creativas  en aquelarres de letras  la Flaca se hace poeta, no puede resistir más, se une a su ritual audaz,  y en sus cuentos se deleita. Bárbara Santana. Estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras … Continúa leyendo Bárbara Santana: Calaverita Especulatibia

Alejandra Q. Pérez: De cómo la calaca se volvió Especulativa

¡Ay, calaca querida! ¿Quién te viera así, tan seria y pensativa? Toda desesperada, mi pobre calaca, ¿será que, de tanto que especulas, ya quieres ser una Especulativa? De lado ya dejó el Día de muertos, por andar leyendo al Nuevo Prometeo ¡Y ni le hablen del horror! Que, de su novela, ya tiene el primer borrador Pero y el crimen, ¿dónde quedó? Tranquilas, que Agatha Christie ya la instruyó  ¡Ay, calaca querida! ¡Bienvenida a las Especulativas! Nomás no te me emociones mucho, que ya hasta planeando taller andas… Alejandra Q. Pérez. Egresada de la Licenciatura en Escritura creativa (UdeG) y … Continúa leyendo Alejandra Q. Pérez: De cómo la calaca se volvió Especulativa

Yvonne Yolotzin: A través de la lluvia

Odiaba la lluvia… pero más odiaba verla llegar con ella. No importaba en qué lugar estuviera o dónde se escondiera, ella siempre estaba ahí. La primera vez que la miró sintió morir del espanto. Pudo encontrarla observándole por la ventana que daba hacia el patio. La aparición lo miró con los ojos aguados. No sabía si lo que recorrían sus mejillas eran lágrimas o la lluvia que descendía como un río, desembocando en su fría mirada. A pesar de que cerró los ojos, escuchaba su voz a través de las gotas de lluvia que golpeaban con fuerza el vidrio. No … Continúa leyendo Yvonne Yolotzin: A través de la lluvia

Bertha Serrano: Chris

Otoño y sus lluvias eran mi verano. Gracias a él, son llanto y miseria. Lo conocí una tarde de octubre. Parado al otro lado de la avenida, en medio de la cortina de lluvia, mirando el cielo. El impulso de protección me llevó a cruzar y compartir mi paraguas con él. Me sonrió. Tal vez me agradeció, pero yo estaba perdida en sus ojos: nubes grises con un tenue rayo de luz. Sus cabellos plateados brillaban. Chris. Su voz me regresó al presente. Extendió su mano derecha. Me dio pena estrecharla, podía rasparla con mi resequedad. «Renata». Sonreí y oculté … Continúa leyendo Bertha Serrano: Chris

Azucena Robledo Lara: Lubina

Lubina nació tan rápido que no nos dio tiempo de traer los trapos, ni de calentar el agua. Mi madre preparaba el nixtamal esa lluviosa madrugada de agosto, cuando se le rompió la fuente y mi hermana llegó al mundo como un pescadito: frágil y pequeño, de piel amarillenta y cabeza cubierta por un pelo gris tan fino que parecía pelusita. Mi abuela, en cuanto la recibió en sus brazos dijo: “¡Lubina! Es igualita a uno de esos pescados que compraba en el mercado, allá cuando estuve trabajando en la ciudad…Lubina”. Poco caso le hicimos a la recién nacida, que … Continúa leyendo Azucena Robledo Lara: Lubina

Transmutación: Anilú Zavala Alonso

¿Alguna vez viste la lluvia en un día soleado? Decían que había llovido cien años en un pueblo imaginario. Alcé la vista al éter y le pedí lluvia al cielo. En la ciudad que habito, llueve frío. Dicen que la lluvia no es por cuota, más bien es cuando le da su regalada gana. Con la memoria recorro las calles. Los verdes y lisos sombrilla de pobre me resguardan por horas del agua pertinaz. Escucho las gotas pegar en el ventanal, que cuando no deja pasar la luz, permite el sonido de la lluvia a compás. Mis lágrimas secas se … Continúa leyendo Transmutación: Anilú Zavala Alonso

Ximena Cobos Cruz: Distintas formas tiene la lluvia

Ma Ebele me enseñó desde lo negro, desde la profunda oscuridad que albergan las cuencas en el silencio de la vista. Me dijo con mucho cuidado cómo tenía que apretar los ojos y mirar hacia dentro. Me condujo bajo el árbol de pimienta en medio de la fiebre de la varicela, yo me dejé llevar por su mano gruesa y su cuerpo grande, por su pelo largo, repleto de olas, ondulaciones que a veces levantaba el viento. Las hojas marcaban el ritmo, la cadencia veloz o la ligereza con que caen las gotas. Aquello me lo había dicho Ma Ebele … Continúa leyendo Ximena Cobos Cruz: Distintas formas tiene la lluvia