Ana Laura Corga: Nacientes

(protocolo para desobedecer la violencia)

Una misma arquitectura:

piel que se reconoce,

huesos en su cuerpa de calcio,

carne con memoria,

miles de células

         —pequeños soles—,

minúsculas formas de vida conspirando

para escribir la misma secuencia.

De fin a inicio

del hoy

             al día cero.

Nacientes cero

Nacientes uno

Nacientes dos

Nacientes tres

Na

     cien

              tes

                     cincooooo…

Regresamos al presente con las cuerpas espejadas,

y aun así nos dictan que la di

                                                            fe

                                                               ren

                                                                     cia!!!

Esa chispa que también nos gesta.

DICEN que merece exilio:

del paseo nocturno a solas

de la calma en las calles

de vivir sin escolta.

Exilio a la voz que crea,

a la mano que construye

a la palabra que escribe y que cuenta,

porque cuenta mal

porque cuenta de forma asquerosa.

DICEN que la fórmula no sirve,

que algo le “falla”:

lo social, la tradición, la historia,

—la pxrnx educación—,

la falta de empatía,

la escasa capacidad de sentir amor

por

      lAs 

             otrAs:

                        nosotrAs

¿fue un número intermedio?

¿Error en la serie?

No. Fue egoísmo.

La oportunidad de convencerles de que son más,

más

        para explotarles mejor.

k

   PHI

          tal

                 ISMO

La píldora mágica que pretende comprarnos,

incluso a nosotras mismas:

nueva ropa, nuevas cosas, nueva vida,

nueva forma de vernos…

M Á S

Un dígito adicional en un tablero sin escrúpulo.

¿Esto es lo real?

¿Esto es a lo que aspiramos?

Nos revuelven sus posibilidades

Y nosotras cambiamos el orden:

aprendemos rápido,

construimos nuestras lógicas.

Sembramos cuidados

respaldos en la nube del habla,

criptografía en las cuerpas

abrazamos en malla: constelaciones domésticas,

laboratorios del futuro en nuestras mesas.

Nacientes:

Cero,

Una,

Otra,

Otras,

Muchas.

Ni mercancía, ni cielo, ni milagro.

Si la lógica “universal”

no nos integra y nos borra,

seremos la serie que vuelve a empezar:

la que inventa y no se deja contar.

Ana Laura Corga. Nací bajo el sol de capricornio en la ciudad monstrua (CDMX). De raíces oaxaqueñas y guanajuatenses; mezcla de identidad, migración e historias. Bruja en de/formación. Romántica para siempre.

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