En la profundidad de las montañas, los bosques cuidan mi sueño, el canto de las aves lo arrulla, mi reino sigue dormido, una brisa suave acaricia los árboles, las primeras gotas de lluvia intentan despertar mi reino, que, debajo de todas las hojas que han finalizado su ciclo de vida, nuestra vida crece, debajo de las hojas, ramas y tierra, nos conectamos y esperamos el tiempo para salir. Entre la neblina, María, observa si hemos despertado, con su cabello trenzado igual que el micelio creando una red que nos conecta con las demás especies, María, guardiana de los hongos, conduce al reino de los hongos y los saberes. Albricias, albricias, las primeras lluvias han llegado, es hora de salir, María observa feliz cómo del suelo brota nuestro reino, con su canasta en mano, alza su vista al cielo agradecida, no cortes las raíces porque podrían agonizar, no cortes las raíces porque podrían desaparecer, no cortes las raíces porque podrían morir, cubre las raíces con la tierra para que vuelva a crecer, porque sin raíces olvidamos lo que somos. Al bajar de las montañas con su canasta en mano agradece la abundancia, y en un suspiro espera la próxima temporada.

Mi nombre es Magaly Zuñiga, soy de la región de la Montaña de Guerrero, pertenezco a la nación Mí Phaa, fundadora del círculo de lectura para mujeres, “Luciérnagas en la Montaña”.

