Inició en 2028 con la imposición biométrica. Yo tenía 15 años, me capturaron cuando iba a
camino a la tienda, tenía antojo de chocolate; éramos cientos de mujeres, fuimos sometidas a diferentes exámenes para conocer nuestra capacidad reproductiva, nos llevaron a las salas de inseminación, fuimos alimentandas por medio de tubos, nos mantenían en la misma postura sostenidas por abrazaderas y planchas metálicas. Apenas terminaba un ciclo, iniciaba otro. A los productos del alumbramiento los dividían, si eran mujeres iniciaban su vida laboral preparando licuados y colocando sondas desde los 6 años, a partir de su primera regla, se unían a nosotras.
Después de 30 años mi capacidad procreativa ha concluido. Hoy medirán el estado de mis
órganos, los que no sean aptos para trasplantes los usarán como filetes.
Pero no todo está tan mal, me dijeron que en recompensa de mi servicio me darían un
chocolate.

Ciudad de México, México 1986. Licenciada en ciencias de la comunicación con especialidad en mercadotecnia, actualmente coordina una comunidad lectora sin fines de lucro dirigida a mujeres. Desde el 2023 ha participado en diferentes talleres de escritura creativa y redacción.

