Deseo ser tantas mañanas
tantas ventanas humanas
tantas naranjas para ríos azules
tantas distancias de higos crueles.
Deseo ser mariposa de luna
besarte en tus fases tristes
en mi lecho de lagunas
colorear tus formas grises.
Deseo ser como la hierba
no para pisarme como sierva
si no en cada incendio tuyo
purificar tu energía capullo.
Deseo ser como la madera
que nace cada temporada
regada de amor y belleza
con un corazón de nobleza.
Deseo ser como Minerva
la rosa de la poesía
que con su sabiduría
enfrenta la roja travesía.
Deseo ser la diosa indígena
del Amazonas sin cadena
con una estridente melena.
Deseo ser la tempestad del mar
la rabia no para lastimar
sino como la sirena proclamar
cantos de patria para protestar.
Deseo ser la raíz estable
no como roca inalterable
si no como arteria indispensable
alimentar tu silencio hasta que hable.
Y deseo ser perfume de geranio
como Juno dejar pétalos rojos
cada 29 días como en plenilunio
y abrazar al desvalido con mis manojos.
Al violeta rincón hacerla colorear
a la pobreza poderla evaporar
a la miseria arrodillada para el burdel
purificar hasta verla con alma de corcel
desbaratar la angustia del tributo
herencia podrida que deja fruto
a la sed consolarla con el aroma
desnudar su ayer no como a Roma
pozo insaciable como celo de leona
si no endulzar hasta el día que reflexiona.
Al hambre combatirla con mi repelente
dolor leproso que se adhiere a cada gente
mi tierra higuera cumplirá con su deber
vestirte de cielo para vivir como un laurel.
Al desventurado durazno del proletario
relajar sus nervios y no se ahorque
porque mis estomas su dolor absorbe.
Como veis deseo ser la verde espiga
ser el diamante de la naturaleza viva
ser geranio cultivado con valentía
ser una rosa tierna eso me gustaría.

Nací en el distrito de Ayacucho, provincia Huamanga, me gusta la lectura desde niña.
Mis primeros poemas fueron publicados en la antología en formato cartonero titulado Hierbas Silvestres en el 2023 con 2 poemas: “Mis armas, mis flores” y “Doce letras”. Esta fue una edición limitada y estuvo a cargo del editor y compilador, Fidel de la Cruz, poeta de la UNSCH.

