Soy la mujer biónica, dicen, porque «tengo mil manos». Desde las cuatro de la mañana apagan la alarma y se empiezan a mover: cocinan, peinan, lavan. Después agarran el volante y manejan hasta la ciudad. Toman un bisturí, abren cuerpos, quitan órganos, arreglan órganos, vuelven a coser los cuerpos y salvan vidas. De regreso, les gusta pintar nubes. También «tengo mil ojos». Unos observan al bebé en la cuna, otros intentan ver una película. Hay un par que leen poesía, y algunos más están al pendiente del cielo. Me dicen biónica, al parecer también «tengo mil corazones». Uno ama a mis padres, otro a mi hijo, y un tercero a mi pareja que en un choque murió. Hay otros para amar a mis amigas, amigos, la música y al planeta. Pero todos esos corazones están guardados en uno más grande: el que me ama a mí para poder hacerme biónica.

Sandra M. Valdepeña (Morelos, 1993). Soy Docente. Licenciada en Educación Primaria (ENUFC) y Maestra en Pedagogía (UPAEP). Cursé el Diplomado en Enseñanza de las Artes en el CMA. Mi poema “Por mi Valle” ganó el segundo lugar en el Certamen de Poesía del CXXXI aniversario luctuoso de Ignacio Manuel Altamirano (2024).

