Seguía moviendo los dedos erráticos en las cuerdas del violín. No podía dejar de disfrutar la música que se producía debajo de ellos. Tenía los ojos cerrados para centrarme en mis otros sentidos. Cuando finalmente decidí abrirlos, pude darme cuenta de que seguía encerrado en este lúgubre lugar. Fue un sueño, pensé, uno donde mis manos todavía estaban conmigo y no encerrados en aquel frasco de cristal que ese adefesio antropomórfico abre para acompañar su putrefacta comida. Hoy decidió comer mi dedo anular.

Nohemi Damian de Paz. Soy licenciada en Literatura Hispanomexicana y estudiante de Ingeniería en Manufactura por la UACJ. He publicado en las revistas Metáforas al aire, Palabrerías, Zompantle, Cuadernos Fronterizos, Comedia sin título, Revista Sangría, Cósmica Fanzine y Revista Lunáticas. He sido incluida en varias antologías como, por ejemplo, Voces indómitas (Crisálida Ediciones, 2022).

