Unas manos frívolas irrumpen mi calma. Se han posado sobre mí abriendo paso a la tortura. Son las manos de un sujeto enorme. No se está quieto, intenta sacarme de mi centro a jalones. Sin inmutarse y, puedo asegurar, desde un goce banal, ahora me estruja entre sus dedos. Parece intentar destrozarme toda.
La fuerza que me mantenía sujeta al suelo no fue suficiente. No pude defenderme, no pude hacer más.
Termina su acto. Arroja mi cuerpo vulnerado al suelo. Se marcha.
A nosotras también nos pasa. Cualquier engreído se cree con el derecho de tomar nuestros cuerpos, de machacar nuestros tallos, quitarnos uno a unos nuestros pétalos, nuestras hojas, desgarrar nuestras raíces, para después, como si de nada grave se tratara, dejarnos tiradas por ahí, medias muertas, o en el peor de los casos…
Nos arrancan la vida.

Laura V. Medel (Nezahualcóyotl, México, 1992). Soy escritora de microficción, ensayo y otros géneros literarios. Estudié Filosofía en la FFyL de la UNAM. Me han publicado en espacios como Hipérbole Frontera, Enpoli, Especulativas, etc. Recientemente colaboré en las antologías El muro desaparece; cuando nosotras escribimos volumen I y II. Imparto el taller de literatura del Centro Regional de Cultura de Texcoco.


Me siento muy cercana a la vivencia con este escrito. Poderosa forma de hacer sentir evidente esta brutal agresión. Lo agradezco y comparto.
Gracias
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