Andrómeda despertó tras el efecto de la poción temporal. El mundo seguía ahí, suspendido entre árboles cubiertos de luz y flores abiertas como promesas. El aire, inmóvil, parecía contener la respiración del tiempo.
Creyó haber fallado. Había querido regresar al instante donde fue feliz. Sin embargo, entre los cedros, se encontró a sí misma: cantaba con una calma que aún no conocía, libre de nostalgias.
El pulso del viaje la alcanzó de pronto. No había vuelto atrás. Había cruzado apenas unos minutos hacia el futuro.
Antes de que el paisaje se disolviera, encontró una nota escrita con su propia letra: su felicidad no habitaba el pasado, sino aquello que tal vez mañana se atrevería a ser.

Soy Fernanda Jaqueline Galindo López.
En 2024 integré la antología Teodoro Cano fuera de serie (e-book) con el cuento “La familia Bautista”. He publicado relatos en SM Noticias Tuxpan, como también participe en la revista Isla de Vapor con el cuento “El sueño de Koko” y en Tintero Blanco con las micronarraciones “Vainilla” y “La última memoria”.

