1
Ella llueve a un ritmo desconocido.
Su cuerpo es agua;
tiene el deseo prohibido
de la vida eterna
cuando atraviesa la Vía Láctea.
2
Dejó atrás sequías inhumanas,
ella busca un futuro vivo.
Está rodeada de estrellas hermanas,
que danzan en la densidad
de un cosmos vestido de azar.
3
Su sueño es el escenario
llamado realidad.
Nació como un experimento mental,
tomó forma de mujer
y emprendió el viaje sideral.
4
Su nombre es Lluvia,
así la llamaron sus creadoras.
Ella sueña, piensa, anhela encontrar
un mundo formado
de constelaciones marinas.
5
En su mente programada
—tejida de intuiciones artificiales—,
relampaguean atisbos de conciencia.
6
Lluvia ansía llevar vida a otros mundos,
imagina organismos sedientos de su ser.
Y al fin, después del largo sendero
hecho de cuerpos celestes,
nubes gaseosas y supernovas nacientes
ella vislumbra como un eco su elocuencia.

Soy directora de la revista mexicana de ficción especulativa Anapoyesis; coordinadora editorial de la revista de ciencias sociales y humanidades Encrucijadas filosóficas. Soy docente de filosofía en el IEMS y tallerista. Recientemente publiqué mi segundo libro de ciencia ficción y fantasía titulado Constelaciones imaginarias, Editorial Ultramarina con distribución en USA, México y España (2024).

